viernes 5 de junio de 2009

Los grandes simios la utilicen para interactuar de un modo similar a como lo hacen los humanos


A veces, los científicos se toman muy en serio fenómenos como la risa. Según una investigación de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), el origen de las carcajadas se halla en los juegos y bromas que ya disfrutaban nuestros antepasados, hace entre 10 y 16 millones de años.

La doctora Marina Davila Ross, una primatóloga del Departamento de Psicología de esta universidad, ha reconstruido el origen evolutivo de este comportamiento humano, y ha llegado a la conclusión de que la risa tiene raíces prehumanas. "Lo más probable", asegura, "es que los grandes simios la utilicen para interactuar de un modo similar a como lo hacen los humanos".
Según la investigadora, "esto es importante para la investigación de las emociones en humanos y animales, y para el manejo de los primates en cautividad y en libertad".


La doctora recopiló 800 grabaciones de 3 bebés humanos y 22 ejemplares de simios (
orangutanes, gorilas, chimpancés, y bonobos), unos de corta edad y otros un poco mayores, mientras les hacían cosquillas en las palmas de las manos, los pies, el cuello y las axilas.
Después comparó las risas de las cuatro especies de grandes simios entre sí, las analizó acústicamente, y luego las comparó con la risa humana. A pesar de las diferencias acústicas evidentes, lo quedó claro es que la risa no es un rasgo únicamente humano.


Las similitudes y diferencias de las carcajadas de unas y otras especies se corresponden íntimamente con las relaciones que se ven en árboles evolutivos elaborados en función de la genética. Una clara evidencia de que la risa tiene su origen en un ancestro común.
Así, al reconstruir el árbol evolutivo, esta investigadora situó los humanos más cerca de los bonobos y chimpancés, más lejos de los gorilas, y mucho más lejos de los orangutanes.


El estudio demuestra que la risa evolucionó en los primates de forma gradual en los últimos 16 millones de años. Si la humana es claramente diferente de las risotadas de los simios se debe a que los cambios evolutivos han sido más rápidos en los últimos cinco millones de años.


Sin embargo, el estudio también encontró una inesperada similitud. Gorilas y bonobos pueden reírse mientras espiran el aire de forma más lentamente que en su ciclo respiratorio normal, lo que demuestra que tienen algún tipo de control en su respiración. Davila Ross dijo que hasta estos momentos se creía que esta habilidad era exclusiva de los humanos, así que seguramente pudo jugar un importante papel en la evolución del habla.


En la investigación también colaboraron el doctor Michael Owen de la Universidad del Estado de Georgia en Atlanta, y el profesor Elke Zimmermann de la Universidad de Medicina Veterinaria de Hannover, en Alemania. Esta última ha financiado el estudio junto con el Centro de Sistemas de Neurociencia de Hannover.


El estudio se ha publicado en la revista 'Current Biology'.




martes 2 de junio de 2009

Las herramientas multiuso de los chimpancés


Las capacidades de los chimpancés son cada vez más soprendentes. No sólo son capaces de seleccionar las mejores piedras para cascar nueces o elegir el bastón más fiable para pasar un río. Ahora, además, se acaba de descubrir que también tienen utensilios multiusos que les permiten coger la miel de las colmenas.
El hallazgo ha sido realizado por el equipo del investigador
Christophe Boesch, director del departamento de Primatología del Instituto Max Planck de Alemania, que durante años ha estudiado a chimpancés salvajes en África.

Tras 27 años investigando en el Parque Nacional Täi, de Costa de Marfil, en febrero de 2005 amplió su campo de acción al Parque Nacional de Loango, en Gabón, con el ánimo es documentar la evolución cultural y el uso de herramientas entre estos primates.

Entre febrero de ese año y septiembre de 2007, lograron encontrar 614 potenciales herramientas hechas por chimpancés en 45 localizacioens diferentes, la mayoría cerca de lugares con colmenas.

Su sorpresa fue mayúscula cuando observaron que los chimpancés a los que estaban vigilando eran capaces de construir y utilizar hasta cinco tipos diferentes de palitos para ayudarse a encontrar colmenas y poder extraer la miel que contienen.

Comprobaron, según publica
New Scientist, que algunos eran muy finos y rectos para poder hacer sondeos en la tierra, en busca de las que están enterradas; otros, sin embargo, acababan en una punta 'trituradora' para poder romper la entrada a la colmena una vez localizada; algunos eran muy finos para servir como palanca alargada y analizar las paredes de la colmena en busca del preciado dulce.

Fases de la recolección

Una vez encontrado el manjar, se hacen con ramitas que tienen los extremos raídos para ir recogiendo la miel y poder sacar el máximo posible al exterior.
Los primatólogos encontraron a menudo todas estas distintas herramientas cerca de la misma colmena, lo que sugiere que estos grandes simios las emplean en el orden adecuado. Algunas tenían incluso dos posibilidades de uso: por un extremo servían para analizar las paredes y por otro servían para recolectar la miel. Es decir, eran multiusos, algo nunca visto en una especie animal que no sea la humana.

Tampoco habían sido encontradas tal como estaban, sino que habían sido fabricadas por los chimpancés en un proceso que requiere varios pasos diferentes, lo que, según publican los investigadores en la revista 'Journal of Human Evolution', requiere una gran capacidad de planificación de cada fase, comparado con el hecho de machacar una nuez con una piedra.

Otro aspecto sorprendente es la capacidad de estos primates de concebir objetos que no son vistos, como son las colmenas que están enterradas bajo tierra. "Las habilidades mentales que necesitan para realizar esto son las mismas que se supone que tuvieron los primeros seres humanos en los inicios de la Edad de Piedra", ha señalado Boesch.

Es más, el primatólogo cree que fue precisamente el deseo de obtener miel con éxito uno de los factores de presión que pudo haber favorecido el aumento de la inteligencia en nuestra especie.

Aún hoy, la miel sigue siendo uno de los manjares que más se valoran entre algunas étnias de cazadores recolectores de África.

lunes 1 de junio de 2009

Paleontólogos catalanes dicen haber descubierto una nueva especie de homínido de 12 millones de años

Investigadores del Instituto Catalán de Paleontología han descubierto en el yacimiento de Els Hostalets de Pierola, en l'Anoia (Barcelona), restos fósiles que pertenecen a un nuevo género de primate homínido nunca descrito hasta el momento y al que han denominado Anoiapithecus brevirostris. Los restos, un cráneo compuesto por una cara y una mandíbula de doce millones de años de antigüedad, presentan rasgos muy llamativos, al ser «extraordinariamente planos», según los especialistas. El profesor Salvador Moyà-Solà, que dirige la investigación, cree que el hallazgo puede ayudar a comprender el origen de los Hominidae, la familia a la que pertenecen humanos, orangutanes, chimpancés, bonobos y gorilas.

Los investigadores encontraron la cara y la mandíbula en la zona del Vertedero de Can Mata, en Els Hostalets de Pierola, en 2004. Moyà-Solà asegura que se trata de un gran simio fósil macho, de unos 30 kilos de peso, «hasta ahora desconocido para la ciencia». Fue bautizado con el nombre científico de Anoiapithecus brevirostris (el simio de l'Anoia de morro corto) por su cara plana y su procedencia del municipio de l'Anoia y, de forma más coloquial, como Lluc, que en latín significa «el que ilumina», porque puede esclarecer algunas incógnitas sobre la procedencia de los homínidos.

Una cara moderna

Según Moyà-Solà, el ejemplar presenta un conjunto de características que hasta ahora no se habían encontrado nunca en un registro fósil. Por un lado, Lluc tiene una cara muy moderna, con el hocico bastante reducido, algo que sólo caracteriza al género Homo. El resto de los grandes simios tiene un morro más prolongado. Además, muestra un conjunto de caracteres primitivos, como el esmalte dental grueso o mandíbula muy robusta, característicos de los afropitècidos, y otros rasgos que pertenecen a los géneros Kenyapitecus y Griphopithecus, que no pertenecen a la familia Hominidae.

Los paleontólogos también consideran que el origen de la familia de los hombres es un fenómeno que se produjo en el Mediterráneo hace unos quince o trece millones de años. Así, el grupo de Moyá considera que los homínidos podrián haberse diversificado originalmente en Eurasia a partir de sus antepasados kenyapitecinos de origen africano. Más tarde, los antepasados de los grandes antropomorfos africanos y seres humanos se habrían dispersado de nuevo hacia África. Pese a ello, los investigadores no excluyen la posibilidad de que los orangutanes y los seres humanos evolucionaron por separado en Eurasia y África, respectivamente, de antepasados kenyapitecinos diferentes. Los investigadores están convencidos de que en el futuro se encontrarán restos fósiles para poder confirmar esta última hipótesis.

viernes 8 de mayo de 2009

MUERE LA GRAN PRIMATÓLOGA Y DEFENSORA INCANSABLE DE LOS CHIMPANCÉS, CAROLE NOON


Después de Jane Goodall, tal vez la primatologa mas conocida en la actualidad en el mundo de los chimpancés, era la Dra. Carole Noon. La conocimos 8 años atrás en el santuario que ella iniciaba en Fort Pierce, Florida, con una ventena de chimpancés procedentes del Programa Espacial Norteamericano.

Cuando la Fuerza Aerea Norteamericana terminó con el uso absurdo de chimpancés para viajes espaciales, y los retiró, Carole Noon solicitó que se los entregasen, pero la Fuerza Aerea prepotente no quizo atender su pedido. Ella entró en la Justicia y consiguió recibirlos. Obtuvo dinero y construyó su primer recinto en un area desolada de Fort Pierce, donde formó su primera isla. Hoy ya tiene 12 y mas de 200 chimpancés, y cuando termine la migración de los que todavia restan en Nuevo Mexico, tendrá mas de 300.

Nosotros tenemos casi 50 chimpancés en nuestro Santuario y sabemos lo que esos numeros significan e todavia mas en los Estados Unidos, donde todo es mas complicado, mas caro y no existen leyes suficientes que protejan a los grandes primatas.

Estuvimos allí en el fin del 2008. La maravilla de santuario que Carole Noon construyó no tiene paralelo en el mundo, ya que ella estaba administrando chimpancés que habían sufrido las mas espantosas experiencias medicas que un ser puede sufrir, y eran la mayoria sobrevivientes que pasaron años en jaulas de cemento sin nunca ver el sol. La mayoria con tremendos problemas de comportamiento y psicologicos, ademas de los fisicos y fisiologicos, por las decenas de enfermedades, y produtos quimicos inoculados y las biópsias realizadas en sus cuerpos indefensos.

Conversamos poco con ella ya que estaba con visita marcada y nosotros estabamos con poco tiempo. Le mostramos fotos de nuestro santuario y dimos una ayuda economica del Proyecto GAP para ella continuar realizando sus proyectos. Cuando estuvimos allí, la primera vez, ella vivía en u
n trailer dentro del santuario, ahora ya había construido una casa, junto a las islas, y practicamente vivía junto con sus amados chimpancés, que podía escuchar con sus vocalizaciones dia y noche.

Jen Feuerstein es ahora la Directora Interina, y ella declaró que los esfuerzos continuarían, a pesar de la crisis, para terminar con la migración de los chimpancés que todavia restan en la ex-Fundación Coulston, en el Estado de Nuevo Mexico, para el santuario que ahora debería llamarse CAROLE NOON, en homenaje a esta mujer brillante, fuerte, guerrera, pero que cuando hablaba de chimpancés, era suave y dulce, ya que todos eran sus hijos.

Carole Noon murió el ultimo fin de semana, de una enfermedad terminal no revelada contra la cual luchó solo algunos meses atrás. Los chimpancés del mundo perdieron su mayor defensora, pero su obra y sus enseñanzas, quedarán para muchas generaciones de primatologos, que sin duda seguirán sus pasos.

Dra. Carole Noon, que en Paz Descanse!

Los chimpancés del mundo, junto con los que la conocieron, lloran su muerte!

VAYA UN AFECTUOSOS SALUDO, ESTÉS DONDE ESTÉS. QUE LOS ESPÍRITUS TE PROTEJAN Y QUE UN GRAN SIMIO GUIE SIEMPRE TU CAMINO.

Dr. Pedro A Ynterian
Presidente, Proyecto GAP Internacional
Notícias do GAP 07.50.2009
http://www.projetogap.org.br/

LAS GORILAS A CARGO DE LA UNIÓN FAMILIAR


Las gorilas hembra suelen palmotear para llamar la atención de sus crías y de los machos adultos, descubrió una nueva investigación.

Las gorilas dan palmadas para alertar a los machos de la presencia de humanos.

Ésta es sólo la segunda vez que se logra registrar algún rasgo de comportamiento del gorila occidental de tierras bajas.

El estudio reveló que los grandes primates utilizan las palmadas para comunicarse a larga distancia y mantener unido al grupo familiar.

La investigación, que publica la revista Primates, fue llevada a cabo en el Proyecto de la Reserva de la Comunidad Lac Tele en la República del Congo, en África central.

"Lo que más me impresionó fue la forma como las hembras llevan a cabo esta conducta de forma controlada y deliberada mientras están en posición bípeda", explica la doctora Ammie Kalan, de la Universidad de Oxford Brookes en Inglaterra.

"Y lo hacen casi de la misma forma como daría palmadas un ser humano".

"Nos dimos cuenta de que la hembra era capaz de ejercer control en la conducta de su cría haciendo sonar las palmas de las manos. Lo cual me hizo recordar a una madre humana", afirma Kalan, quien llevó a cabo sus observaciones conjuntamente con Hugo Rainey de la Sociedad de Conservación de la Vida Salvaje.

Humanos a la vista

Los gorilas machos y hembras que viven en cautiverio a menudo dan palmadas, ya sea para demostrar entusiasmo o para atraer la atención de sus cuidadores humanos.

Hace más de 25 años, Diane Fossey observó a una gorila salvaje de montaña (una especie distinta) dando palmadas. Pero esa hembra adquirió y perdió la conducta en el transcurso de cuatro años.

Hasta ahora se ha estudiado poco el comportamiento de los gorilas.

Hace 20 años, el primatólogo Michael Fay observó en África central a gorilas occidentales de tierras bajas aplaudiendo y creyó que era una respuesta de alarma de los animales ante los observadores humanos.

Ahora Kalan y Rainey registraron las palmadas en cuatro grupos separados de gorilas occidentales de tierras bajas que habitaban el pantano Likoula en la Reserva de la Comunidad de Lac Tele.

En todos los grupos, afirman los investigadores, observaron a cinco hembras adultas aplaudiendo. Cuatro eran madres con crías presentes.

Y en cada ocasión, la hembra hacia sonar las palmas de sus manos dos veces en rápida sucesión y frente a su cuerpo.

En dos ocasiones, agregan los autores, estaba claro que las hembras palmoteaban para alertar a un macho adulto de la presencia de observadores humanos.

En respuesta, el macho trató de intimidar a los observadores y en otra ocasión un macho que estaba escondido a 10 metros de distancia detrás de un árbol produjo un fuerte gruñido, después golpeó el suelo y se golpeó el pecho.

Cohesión familiar

Ésta es una forma de comunicación con gestos que hasta ahora ha sido pasada por alto por los investigadores

Ammie Kalan

En otra ocasión, después de que el equipo de Kaplan y Rainey sorprendiera a tres hembras posadas en un árbol, las escucharon aplaudiendo cinco veces en sucesión, haciendo cada una pausas de un minuto.

"Creemos que estaban intentando establecer contacto con el macho adulto, aún cuando nosotros ya no éramos una amenaza", explica Kalan.

También observaron a una madre aplaudiendo de repente a su cría, quien al oír las palmadas dejó de jugar y otros adultos, mientras tanto, pararon de buscar alimento.

Después todos siguieron la mirada de la madre, quien a su vez estaba observando a los investigadores y rápidamente todo el grupo se alejó.

"Ésta es una forma de comunicación con gestos que hasta ahora ha sido pasados por alto por los investigadores", dice Ammie Kalan.

"Los gorilas la usan como una forma para comunicarse en largas distancias con los machos adultos, incluso cuando los humanos no suponen una amenaza inmediata, y también la usan para llamar la atención de los miembros del grupo".

"La palmada con las manos permite a los gorilas mantener la cohesión de su grupo", señala la científica.

http://www.bbc.co.uk/mundo/ciencia_tecnologia/2009/05/090508_gorila_familia_men.shtml

viernes 6 de marzo de 2009

EL GEN QUE VOLVIÓ A LA VIDA



Un gen que estuvo "muerto" durante mucho tiempo volvió a la vida en algún momento de la evolución del linaje de grandes simios y humanos, hace unos veinte millones de años, y hoy desempeña una función muy relevante en la lucha inmunológica contra organismos patógenos.

EFE
Así lo afirma hoy un equipo investigador de la Universidad de Washington y del Howard Hughes Medical Institute en la revista "PLoS Genetics". El "gen de la lucha de la infección", el IRGM, se encuentra en el genoma del ser humano, del chimpancé, del gorila y del orangután, entre otras especies. La comunidad científica sabe desde hace tiempo que tiene una fuerte participación en el sistema inmunológico, en concreto en las rutas metabólicas de defensa. Frente a otros mamíferos, como los roedores que tienen tres copias del gen, el ser humano y los grandes simios sólo poseen una copia, ubicada en el cromosoma 5. En los roedores, el gen está activo desde hace 80 millones de años.
En la primera etapa de su evolución, los primates tenían múltiples copias de ese gen que fueron perdiendo hasta quedarse con un único ejemplar La última copia del gen "murió" en un antecedente común de las especies de monos del "nuevo" y el "viejo mundo" hace unos 50 millones de años, pero siguió heredándose a lo largo de miles de años. Las especies de monos pequeños, cuya separación de los humanos tuvo lugar bastante antes que la de humanos y grandes simios, tienen por tanto una copia del gen que está inactiva, "silenciada", "muerta".
En un ancestro común de los pequeños monos y los grandes simios la parte promotora del gen, esa que comienza el proceso de transcripción genética, se modificó debido a movimientos en el genoma, haciendo que desapareciera su utilidad.
Sin embargo, hace alrededor de 20 millones de años, un elemento móvil del genoma (son trozos de ADN que se copian a sí mismos en distintas localizaciones) se puso delante del gen inactivo, justo en el lugar donde faltaba el elemento promotor, y lo "resucitó".
En una entrevista telefónica con Efe, el investigador español Tomás Marques-Bonet, explicó que se ha pasado de tener una visión estática del genoma a entender que es muy dinámico, flexible, que cambia constantemente en términos de escala evolutiva. "Un gen se crea, se destruye, pero puede volver a crearse y reutilizarse", indicó.
La pérdida del área promotora del gen no tuvo consecuencias negativas para las especies de pequeños monos, ya que siguen vivos hoy día. Ahora bien, su "resurrección" permitió que las especies portadoras, con una inmunidad diferente, conquistaran nuevos territorios, ya que podían hacer frente a los organismos patógenos característicos de esos entornos. ¿Y por qué un gen muerto no fue eliminado del genoma de estas especies? "Las cosas que no molestan a un organismo, como pasa con el apéndice, pueden eliminarse o no. Como son neutros, no hacen bien ni mal y no van a estar sometidos a ninguna presión para permanecer o desaparecer", sostuvo Marques-Bonet. El experto, coautor del estudio junto a Evan Eichler y Cemalettin Bekpen, dijo que la "flexibilidad brutal" de la genética permite a ciertos organismos adaptarse a un entorno cambiante, pero también contribuye al desarrollo de ciertas enfermedades. Según Marques-Bonet, en el genoma humano existen multitud de genes silenciados que podrían volver a la vida y cambiar el curso evolutivo de la especie.
El gen IGRM es la prueba de que los genes no mueren nunca del todo y que la ciencia no ha de descartar su papel hasta que no hayan desaparecido del genoma. El IRGM pertenece a un grupo de genes que ayuda a los mamíferos a resistir los ataques de los gérmenes que tratan de invadir sus células, como los de la tuberculosis o la salmonella Su "resurrección" permitió que volviera a ordenar la síntesis de determinadas proteínas implicadas en la fagocitosis de los organismos patógenos que atacan al ser humano y a los grandes simios. La ciencia y la sabiduría de la naturaleza no dejan de sorprendernos.

jueves 5 de marzo de 2009

UN GRUPO DE CHIMPANCES FABRICA RAMAS EN FORMA DE ESCOBILLA PARA CAPTURAR MAS TERMITAS.

Un equipo de científicos afirma que finalmente resolvió el misterio de porqué algunos chimpancés son tan buenos para atrapar termitas.

Los investigadores descubrieron, cuando trabajaban en la República del Congo, que los animales diseñan una especie de caña de pescar con un cepillo en la punta para sacar a los insectos de sus nidos.

Los científicos filmaron a los primates salvajes utilizando sus dientes para crear esta herramienta.

En la investigación, publicada en Biology Letters (Letras de Biología) la revista de la Sociedad Real, los científicos afirman que las puntas "deshilachadas" del instrumento ayudan a los animales a recoger más termitas.

"Los chimpancés han inventado una forma de mejorar su técnica de caza de termitas" afirma Crickette Sanz, quien dirigió el estudio del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck en Leipzig, Alemania.

Roídos o diseñados

Estudios previos ya habían revelado que los chimpancés salvajes utilizan herramientas con puntas deshilachadas para cazar termitas.

Con las puntas deshilachadas los chimpancés cazan 10 veces más termitas.Pero hasta ahora no había sido posible saber si este diseño de puntas de cepillo había sido creado específicamente o era resultado del uso repetido de la herramienta.

Los investigadores usaron cámaras remotas para filmar a los chimpancés mientras buscaban su almuerzo de insectos y lograron captar imágenes de la forma cómo los atrapaban.

"Descubrimos que en el Triángulo de Goualougo, en el Congo, los chimpancés modificaban sus cañas para pescar termitas con una punta especial en forma de cepillo" explicó a la BBC la doctora Sanz.

Para crear sus cañas, los animales primero recolectan tallos de la planta Marantaceae y les quitan las hojas.

"Después se pasan los tallos de la hierba por los dientes, jalándolos, para crear la punta deshilachada. Y a veces separan las fibras de la planta para que sea más efectiva en la búsqueda de insectos", afirma la doctora Sanz.

Según los científicos, estudios posteriores revelaron que un tallo con punta deshilachada puede recoger 10 veces más termitas que una caña acabada en punta.

"Los chimpancés parecen entender la función de la herramienta y su importancia en la caza de termitas" dice la investigadora.

No es innata

Hasta hora, el equipo sólo ha logrado encontrar esta conducta en los chimpancés del Triángulo de Goualougo.

Para fabricar su caña utlizar los tallos de la planta de Marantaceae.Lo que revela, dicen, que ésta no es una habilidad innata de estos animales.


Los investigadores creen que los primates de Goualougo han aprendido esta técnica de otras especies de chimpancés.

Y ahora, dicen, intentarán localizar a otros grupos en la región que sean capaces de crear algún otro tipo de herramienta.

"Grandes áreas del centro de África han permanecido sin estudiarse así que hay muchas poblaciones que podrían tener ejemplos de herramientas complejas de las cuales no sabemos nada", expresa la doctora Sanz.

Sin embargo, agrega que debido a que estas especies están amenazadas, quizás será problemático llevar a cabo más investigaciones.

"Justo cuando estamos conociendo estas habilidades de herramientas completas -dice la investigadora- los chimpancés que nos están mostrando estas conductas están en peligro por la deforestación, la caza ilegal y el Ébola".

Y agrega que "necesitamos llevar a cabo mucho trabajo para conservar a los chimpancés de la cuenca del Congo".

La investigación fue llevada a cabo conjuntamente con la Sociedad de Conservación de la Vida Salvaje.
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sábado 21 de febrero de 2009

SE COMPRUEBA LA SIMILITUD ENTRE CEREBRO HUMANO Y DE PRIMATES



21.02.2009

RIO DE JANEIRO, 20 feb (Xinhua) -- El tamaño del cerebro humano es similar al de un primate de su mismo porte, con cerca de 86.000 millones de neuronas y no las 100.000 millones que se pensaba, según un estudio realizado por neurólogos brasileños.

La investigación puso fin al mito de que los humanos tienen mayor capacidad cognitiva que sus ancestrales primates por tener un cerebro relativamente aventajado, según la conclusión del estudio difundido hoy por la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia.

De acuerdo con las mediciones realizadas por los neurólogos brasileños, el número de neuronas del cerebro humano es compatible con el de un individuo de alguna de las especies de los llamados grandes simios, con cerebros de hasta 1,5 kilogramos.

El estudio fue realizado por investigadores del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y fue coordinado por la neuróloga Suzana Herculano-Houzel.
La investigación también concluyó que además de las neuronas, el cerebro humano tiene otras cerca de 86.000 millones de células responsables por el soporte y la nutrición de las neuronas.
Hasta ahora los científico
s calculaban que el cerebro tenía 10 células de apoyo para cada neurona.
El cálculo aproximado del número de neuronas se realizó a través de un método desarrollado por investigadores del Laboratorio de Neuroanatomía Comparada de la UFRJ, el llamado fraccionador isotrópico.

En el pasado el número era calculado a partir de recuentos hechos en muestras del cerebro, no obstante la distribución de las neuronas es heterogénea y difícilmente una muestra puede representar todo el organismo.
El nuevo método permite el cálculo a partir de muestras que representan todo el organismo.

Para lograrlo el órgano es picado en pedazos y amasado en detergente con la finalidad de que todos sus núcleos se desprendan y las diferentes células queden liberadas.
Posteriormente la mezcla es agitada hasta quedar convertida en una "sopa" homogénea.

Los investigadores entonces tomaron una muestra de esa sopa representativa de todo el cerebro para analizarla en microscopio y contar el número de núcleos de células presentes.

A partir de la cantidad de neuronas en la muestra, los investigadores consiguieron calcular el número de esas células en todo el cerebro.

Los resultados, que serán publicados en la próxima edición de la revista científica Journal of Comparative Neurology, resultaron compatibles a las reglas que orientan el proceso de formación de los cerebros en primates

El equipo de investigadores brasileños demostró en un estudio anterior en asociación con la Universidad de Vanderbilt, en Estados Unidos, que el cerebro de los primates crece linealmente en la medida en que gana neuronas, ya que el tamaño promedio de estas células es el mismo.
A partir de esa regla se concluye que el cerebro de un simio con 86.000 millones de neuronas debe tener un cerebro exactamente del tamaño del de un humano (1,5 kilos).

"En conclusión, el cerebro humano es apenas un cerebro grande de primate", aseguró Herculano-Houzel en el portal "Ciencia Hoje" de la Sociedad Brasileña para el Progreso de la Ciencia.

La idea de que el cerebro humano era mayor se debe a que grandes simios como gorilas, orangutanes y chimpancés, muchas veces tienen un cuerpo mayor que el de un ser humano, pero cerebros relativamente menores.

viernes 28 de noviembre de 2008

EÑ GORILA DEL RIO CROSS, MÁS AMENAZADO QUE EL DE MONTAÑA

Nace un nuevo parque nacional para proteger al más escaso de los grandes simios

El gorila del río Cross, el más amenazado de los grandes simios. (Foto: Wildlife Conservation Society)

Camerún tiene un nuevo parque nacional. Esto significa que el mundo tiene un nuevo parque nacional. En esta ocasión, la iniciativa es especialmente importante para proteger al más amenazado de los grandes simios: el gorila del río Cross, una de las cuatro subespecies de este primate africano. Otra de las subespecies, los llamados "gorilas de montaña", son hoy mundialmente conocidos gracias a la labor divulgativa de la fallecida primatóloga Dian Fossey.

El recién creado Parque Nacional de Takamanda se une al Parque Nacional del Río Cross de Nigeria, formando un gran espacio protegido transfronterizo. Entre ambos lados de la frontera se caculan unos 115 de estos gorilas, un tercio de su población total, además de otras especies amenazadas.
Los animales no entienden de fronteras políticas, por lo que este espacio compartido entre Nigeria y Camerún permitirá a las especies desplazarse libremente entre los dos países.
La creación del parque no fue tarea fácil. De hecho, es resultado de muchos años de trabajo de la Sociedad para la Conservación de la Naturaleza salvaje (
Wildlife Conservation Society) y el Ministerio de Bosques y Vida Salvaje de Camerún.

El parque está en buena parte financiado por el Banco Alemán de Desarrollo y el ministerio camerunés en un programa de cinco años. Uno de los principales problemas del mantenimiento de las áreas protegidas en África reside, precisamente, en los cortos plazos de estas financiaciones.

El Parque Nacional de Takamanda, de 676 kilómetros cuadrados, servirá principalmente para proteger al gorila del Río Cross, pero también a elefantes, chimpancés y otros primates.

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/27/ciencia/1227777554.html

domingo 16 de noviembre de 2008

CONFLICTO BÉLICO EN LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO


La guerra llega al santuario de los gorilas de la niebla y los guardas tienen que huir del parque
Patrullan la zona del mundo con la mayor población de gorilas de montaña
Muchos guardaparques han muerto en los últimos años en choques con furtivos
Ahora han tenido que abandonar la reserva tomada por las tropas en conflicto
Actualizado viernes 14/11/2008

La guerra llama a la puerta. El estallido del conflicto bélico en la República Democrática del Congo, debido al alzamiento de las tropas del general rebelde Laurent Nkunda contra el Gobierno de Joseph Kabila ha llevado el conflicto hasta el corazón del Parque Nacional Virunga, el gran refugio mundial de los gorilas de montaña ('Gorilla beringei beringei'), donde vive la tercera parte de los 700 ejemplares que quedan de la especie en el mundo.

Como informa a elmundo.es Samantha Newport, portavoz oficial de los responsables del Parque Nacional Virunga, la zona ha estado sufriendo problemas desde 2007. En realidad nunca ha estado tranquila. Una mirada a la
página oficial del parque, donde los responsables están contando en directo lo que está ocurriendo día a día, permite hacerse una idea de la difícil situación.
El parque hace frontera con las vecinas Ruanda y Uganda y ha sido lugar conflictivo en las últimas décadas. Los enfrentamientos bélicos y la entrada de furtivos han sido un constante problema. Muchos guardas han pagado con su vida en los últimos años sus intentos por evitar que nada le pasara a la especie amenazada.

Guardas del Parque Nacional Virunga antes del estallido del conflicto. (Foto: Gorilla-CD)

Pero
el conflicto ha llegado al extremo en el último mes. "Ahora mismo hay un 40% del parque bajo el control de los rebeldes, y eso incluye los 250 kilómetros cuadrados en los que habitan los gorilas de montaña", informa Newport en conversación telefónica desde Goma.

Allí han ido a parar muchos de los guardas forestales que protegían la reserva. El día 8 de octubre, afirma Newport, los combates llegaron hasta el corazón de la reserva natural. El puesto de control de Rumangabo fue atacado y tomado por tropas rebeldes. Los guardas tuvieron que huir de su lugar de trabajo, corriendo peligro tanto a manos de las tropas insurgentes como de los hombres del Gobierno.

"Hay que tener en cuenta que los guardas visten uniforme verde y van armados y esa no es mejor manera de permanecer en una zona en conflicto". La mayoría de ellos se las apañó para huir, aunque algunos no pudieron evitar ser capturados.
Dos de ellos, retenidos y golpeados por soldados del Gobierno, informa Newport, lograron ser puestos en libertad después de 24 horas. Otros han visto como sus casas y sus pertenencias en el entorno del parque han sido destruidas y sus familias amenazadas y forzadas al éxodo bajo el riesgo de perder la vida.
En estos momentos, en el campo de refugiados de la ciudad de Goma hay 250 guardas con sus familias que han huido del conflicto. El número total de guardaparques es de 680, y se cree que el resto de los que no están en Goma han escapado en otras direcciones o han optado por refugiarse en el bosque hasta que cesen los intensos combates entre las partes enfrentadas en la zona.
Alejados de la zona que han protegido durante años, y sin saber qué puede estar ocurriendo con los amenazados gorilas, los guardaparques no han dejado de trabajar. Ahora mismo, siguen advirtiendo al mundo del peligro que corre la especie por medio de sus
blogs, que se pueden consultar en la web oficial del parque, que sigue siendo actualizada desde el campo de refugiados.

Al mismo tiempo, se ha iniciado una campaña para conseguir fondos. Ahora mismo, informa la portavoz, lo fundamental es
conseguir recursos económicos para atender las necesidades más inmediatas de los guardas y sus familias acogidos en campos de refugiados.

Asociaciones internacionales de conservación y ciudadanos particulares ya han contribuido a través de la web para hacer llegar 40.000 dólares como ayuda inmediata, informa la bióloga británica y responsable de la campaña Samantha Newport. Es la mitad de lo que consideran necesario para salir adelante mientras para el conflicto.

El recuerdo de Fossey

La mayoría del público recuerda ese exhuberante rincón de África como la montaña de los gorilas en la niebla, donde la bióloga estadounidense
Dian Fossey trabajó entre los años 60 y 80 estudiando a los grandes simios, dando a conocer sus hallazgos a través de las páginas de la revista 'National Geographic'. Después, una famosa película protagonizada por la actriz Sigourney Weaver popularizó la vida de Fossey, traumáticamente truncada al morir asesinada por quienes se oponían a sus tareas de conservación de la fauna.

Los montes Rwenzori, de origen volcánico, se elevan por encima de los 5.000 metros en pleno trópico húmedo. Eso ha generado una gran variedad biólogica en el entorno de las montañas Virunga, con un 15% de plantas endémicas y la mayor concentración de vertebrados distintos de África. Entre ellos se encuentra el gorila de montaña, una subespecie distinta al mucho más abundante gorila de llanura.
Pero como muestra el conflicto actual, el signo trágico de ese paraíso biológico convertido en infierno por el hombre no ha cambiado desde los tiempos de Dian Fossey. Ahora son los guardas congoleños quienes lo están sufriendo en carne propia. Los gorilas de la niebla son ahora gorilas entre las balas.

domingo 2 de noviembre de 2008

Los chimpances confeccionan ´listas de enemigos´ en sus relaciones sociales.

Según los últimos estudios, los chimpancés podría tener una nueva cosa en común con los humanos: identifican a aquellos semejantes que consideran negativos en su entorno y los colocan en una 'lista de enemigos'.

A esta conclusión llegó el Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) tras observar que los chimpancés tienen controlados a aquellos compañeros que les ayudaron a asearse y a quitarse los piojos de la espalda, todo un ritual social entre los primates. Además comprobaron que estos primates tienden a devolver, incluso a largo plazo, el favor a aquellos que les prestaron ayuda y a congelar su relación con los animales más egoistas que se prestan menos a esas colaboraciones.

"En cierto modo, este comportamiento funciona como moneda de cambio en los chimpancés", explica Cristina Gomes, ecologista del Instituto Max Planck. Gomes pasó varios años grabando el comportamiento diario de 44 chimpancés que viven en el Parque Nacional Tai, en Costa de Marfil. Cada día, Gomes hacía un seguimiento individual de estos animales, grabando a aquellos que se cepillaban entre sí y la duración de cada sesión de aseo. Finalmente, acmuló 87 horas de grabación.
Tras el análisis de estas grabaciones, Gomes descubrió que más de dos tercios de las sesiones de aseo no fueron recíprocas de manera inmediata. Incluso al finalizar el día los animales seguían teniendo deudas pendientes con aquellos que les habían cepillado la espalda, según el estudio, publicado en el último número de Proceedings.


RECIPROCIDAD A LARGO PLAZO

Pero estas deudas no quedaban en el aire. Cuando Gomes y sus colegas Roger Mundry y Christophe Boesch tomaron una visión a largo plazo de los datos (de al menos una semana) descubrieron un sistema de recuperación de la inversión. "La mayoría de su reciprocidad se suecede durante un periodo de tiempo más largo", explica la ecologista a NewScientist Environment en declaraciones recogidas por otr/press.

El equipo aplicó también un modelo estadístico para descartar la casualidad que podría deberse a una cuestión relacionada con el sexo, la jerarquía o la edad. Todos estos factores fueron descartados por lo que Gome asegura que la única manera de explicar la reciprocidad en los cepillados de los chimpancés a través del tiempo es la reciprocidad.

Pero Gome fue más allá y asegura que esto no quiere decir que los chimpancés mantengan un balance mental de los cepillados que reciben y que ofrecieron. "No necesariamente tiene que ser un proceso cognitivo", explica Gomes. "Podría ser emocional".

UNA EXPLICACIÓN HORMONAL

Según la ecologista, las hormonas son una explicación probable para este comportamiento de los chimpancés. Con el ajuste de los niveles de endorfinas, los primates podrían aprender a asociar la generosidad con algunos animales y la mezquindad con otros. "Creo que ésta es la base de la amistad", añade.

Rebeca Frank, una primatóloga de la Universidad de California (Los Ángeles) ha observado durante un largo periodo la reciprocidad en las hembras de los babuinos y asegura que ese nuevo estudio pone en duda los modelos de reciprocidad realizados hasta el momento de los primates, que ignoran los beneficios a largo plazo. Frank confía en que nuevas investigaciones determinen si la generosidad es emocional, como sospecha Gomes, o más calculadora.

ANTHONY BROWNE - LIBROS ILUSTRADOS DE LOS GRANDES SIMIOS PARA LOS MAS PEQUEÑOS.

Necesitamos recordar que somos animales


El ilustrador británico Anthony Browne, famoso por crear historias de gorilas y chimpancés, asegura que sus personajes reflejan la naturaleza humana
No es que los gorilas parezcan humanos. Más bien, es que nosotros nos parecemos a ellos, aunque a veces olvidamos esa condición animal.

“También somos animales. No somos tan diferentes de los gorilas como creemos. Tenemos instintos y emociones similares, y a veces necesitamos recordar eso, que somos animales”, afirma el ilustrador británico Anthony Browne (Sheffield, Inglaterra, 1946), quien presenta su más reciente libro Cosita linda, editado por el Fondo de Cultura Económica (FCE).

El también escritor ha publicado más de 50 libros en diversos idiomas, donde los gorilas y chimpancés son personajes recurrentes.

“Dibujo estos animales en mis libros porque ejemplifican el comportamiento humano. Son más naturales, más familiares, más instintivos. Sugieren que de alguna manera estamos perdiendo esas cualidades”, considera en entrevista telefónica desde Inglaterra.

Cosita linda no es la excepción. Ahora Browne se inspira en una anécdota de la vida real, cuando en 1974 una gorila entrenada en la Universidad de Standford para usar el lenguaje de señas destruyó un lavadero que tenía en su jaula.

Cuando el cuidador se acercó para saber qué pasaba, la gorila lo señaló a él como el culpable del desperfecto.

“Me pareció muy interesante porque demostró que los gorilas también pueden mentir o hacer un chiste”, comenta el autor de la serie de libros sobre el chimpancé Willy.

Koko, la gorila, tenía como mascota a un gatito, que ahora toma el nombre de Linda, a quien cuidaba y protegía.

“Pero una noche, mientras dormía, rodó sobre el gato y lo mató. Al final, en mi historia el gorila rompe una televisión y culpa al gato. No me convencía mucho, pero me di cuenta que así le daba mayor importancia al felino, quien demuestra su amistad al admitir que sí fue él, aunque sea como de broma”.

Porque, afirma, entre los verdaderos amigos no importa la diferencia de tamaño, de raza o de edad.

“Los niños no tienen esos problemas para discriminar a otros por sus diferencias. Creo que ellos tratan a otros niños como otras versiones de sí mismos. Como aquí entre el gorila y el gato, aunque son muy diferentes, son grandes amigos”, señala.
Sin embargo, los gorilas tienen un significado más profundo para Browne: le recuerdan a su padre, quien murió frente a él de un ataque al corazón, cuando el dibujante tenía sólo 17 años, y quedó como una experiencia traumática.

Y al hablar de él, lo describe como si fuera un niño que admira la grandeza de su papá.
“Tenía una apariencia física muy ruda. Era un hombre grande y fuerte. Fue soldado y boxeador y nos motivó a mi hermano y a mí a jugar muchos deportes, pero también a sentarnos con él a dibujar y escribir poemas. Era un gran contraste entre la fuerza, el poder y la gentileza”.

Los gorilas, añade, son un poco como esa figura paterna. “Representan la protección. Se ven rudos pero también sensibles. Además de que son figuras increíbles para dibujar, es muy interesante verlos. Mirar a los ojos de un gorila es como mirar a un ser humano, como si hubiera un hombre dentro de él”, afirma.

Luego de más de 30 años creando libros ilustrados, principalmente para el público infantil de diversos países, Browne confiesa el mayor aprendizaje que ha tenido de los pequeños.

Pueden entender más cosas que lo que los adultos creen. Ven las cosas a detalle. No valoramos sus habilidades para comprender y para lidiar con algunas cosas complicadas en la vida”.


El también escritor ha publicado más de 50 libros en diversos idiomas, donde los gorilas y chimpancés son personajes recurrentes.
“Dibujo estos animales en mis libros porque ejemplifican el comportamiento humano. Son más naturales, más familiares.




viernes 17 de octubre de 2008

EL CEREBRO "DIESTRO" DE LOS GORILAS Y LOS HUMANOS

Revelan que ambas especies de primates utilizan el mismo hemisferio del cerebro para enviar señales y comunicarse

(Foto: Gustavo Catalán)

Un grupo de investigadores de la Universidad de Sussex, en Reino Unido, acaba de descubrir que la comunicación entre los gorilas está relacionada con el hemisferio izquierdo de su cerebro, igual que ocurre en los seres humanos.
La responsable de este trabajo ha sido la psicóloga británica Gillian Sebestyen Forrester, que desarrolló un nuevo sistema para analizar el comportamiento de los gorilas que viven en cautividad.

Gracias a este método pudo comprobar que en estos grandes primates son diestros y que el hemisferio izquierdo de su cerebro no sólo es el que controla la parte derecha del cuerpo, sino también las partes implicadas en el desarrollo de su sistema de comunicación, como son la cabeza y la boca.

Es lo mismo que ocurre con los humanos: el hemisferio derecho del cerebro controla el lado izquierdo del cuerpo, y viceversa. A los cinco o seis años uno de ellos se convierte en dominante. Si es el izquierdo, será el hemisferio del lenguaje; si es el derecho, será el de las emociones.

Algunas hipótesis apuntan que los diestros sufren menos enfermedades y tienen menos accidentes, lo que les habría favorecido a lo largo de la evolución y hace que hoy sean mayoría. También se ha descubierto recientemente que en ser o no zurdo interviene la activación de un gen.

En el caso de esta investigación, publicada en la revista 'Animal Behaviour', Forrester se muestra convencida de que sus resultados con los gorilas podrían proporcionar pistas importantes sobre la evolución de la lengua en los seres humanos. "Compartimos 23 millones de años de evolución con los grandes simios, y hace unos seis millones que nos separamos de los chimpancés. Los gorilas hemos comprobado que tiene formas de comunicación no verbal muy sofisticadas, que creo que fue una de las capacidades de lenguaje que tuvimos alguna vez", ha declarado a 'ScienceDaily'.

Otros trabajos anteriores ya habían mostrado que los chimpancés prefieren también utilizar la mano derecha para realizar tareas manuales, pero hasta ahora nadie había relacionado la comunicación en los primates con su capacidad de utilizar la parte derecha de su cuerpo con más frecuencia.

Códigos de señales

Para ello, la psicóloga realizó un exhaustivo análisis de las señales visuales que se enviaban los gorilas y logró codificarlas. "Por ejemplo, en lugar de etiquetar subjetivamente un comportamiento como agresivo, lo que he hecho es desmenuzar las diferentes fases de su mirada, la expresión facial y su acción física. Y he buscado patrones repetidos dentro de su contexto social", explica.
El 'laboratorio' de su experimento fue el Parque de Animales Salvajes de Kent, donde hay una gran familia de gorilas que vive en un recinto que recrea el hábitat salvaje de las selvas del centro de África.

Forrester puso especial atención en el comportamiento de una hembra adulta, de 13 años de edad, llamada 'Foufou', en su hijo y en la red social en torno a ellos. "Los simios, como los humanos, utilizan una extensa gama de signos de lenguaje no verbal en su interacción, como son las expresiones faciales, las miradas o los gestos con las manos. Por ello, analizando sus acciones físicas sincrónicas podemos descubrir sus señales de comunicación y probar que, en el fondo, hablan unos con otros", argumenta.

El método multidimensional que ha utilizado también puede ser útil para estudiar otros grupos de individuos que no tienen capacidad verbal. De hecho, en estos momentos la psicóloga trabaja con un grupo de niños de entre dos y cuatro años que tienen dificultades para hablar. "Los datos que proporciona este sistema pueden ayudarnos a entender señales que fueron importantes en la evolución de la lengua y también para mejorar la diagnosis de enfermedades como el autismo", aventura.

martes 14 de octubre de 2008

LA POBLACIÓN DE CHIMPANCÉS EN COSTA DE MARFIL SE REDUCE EN UN 90% EN EL PARQUE NACIONAL MARAHOUÉ.

POBLACIÓN DE REFERENCIA SE REDUCE UN 90%
Los últimos chimpancés
Un nuevo censo indica una reducción drástica en el último refugio de chimpancés

ELMUNDO.ES

MADRID.- Geneviève Campbell estaba sorprendida. Había tenido que buscar "largo y duro" hasta encontrar árboles salvajes en el Parque Nacional Marahoué, en Costa de Marfil. No había ni rastro de los chimpancés a los que había venido a ver y tuvo que seguir caminando para por fin hallar un único "nido". Durante el censo anterior, realizado 18 años atrás, había encontrado 234 nidos en árboles que se erguían por las mismas zonas. La población se había reducido en un 90%.
"Fue triste encontrar sólo un nido", dice esta investigadora del Instituto Max Planck para la Antropología Evolutiva. "Pero ese nido estaba en una zona que, precisamente, acababa de ser reconvertida en suelo agrícola".


Los chimpancés de Costa de Marfil han supuesto en las últimas décadas la mayor población de esta subespecie de África Occidental. Ahora, los últimos refugios de han desaparecido o están en peligro.
La situación de ejemplares en otras partes del continente africano es tan grave que la población de Costa de Marfil continuó siendo la más importante aun después de quedar diezmada en dos décadas.

Entre 1960 y 1980, los humanos aumentaron un 50%. Los 100.000 individuos de chimpancés que se contabilizaron en los años 60 quedaron reducidos a 8.000, como mucho a 12.000, en 1980. Pese a este drástico desplome poblacional, Costa de Marfil continuaba acogiendo a la mitad de la subespecie de chimpancés de África Occidental.

Estos primates deberían pasar a ser considerados 'gravemente amenazados', dice Campbell en un comunicado emitido por Cell Press, editora de la revista científica 'Current Biology', donde se publica mañana el estudio.
La población del reducto más importante de chimpancés de África Occidental se ha reducido un 90%

Los individuos supervivientes están muy fragmentados y sólo hay actualmente una población viable: la que se encuentra en el Parque Nacional de Tai. Pese a ello, ésta está amenazada por la caza furtiva, según Christophe Boesch, del citado Instituto alemán, y tiene los días contados: la financiación para la conservación del parque vence en 2010.

"Casi todo lo que amenaza a los chimpancés deriva de la actividad humana, como la caza y la deforestación. Esto ha contribuido a la caída drástica de las poblaciones de chimpancés. Y la situación ha empeorado mucho más con el inicio de la guerra civil en 2002", añade Boesch.

Según el estudio, realizado a nivel nacional, el declive de chimpancés es especialmente importante en zonas forestales sin protección legal, donde los investigadores no avistaron ni rastro de ellos. Pero incluso en los Parques Nacionales como el de Marahoué, la guerra civil ha suspendido los sistemas de vigilancia -que se basan en financiación externa-.

Para Boesch, la clave está en la financiación. "Las poblaciones de chimpancés salvajes que viven en áreas protegidas y con una política continuada de conservación pueden sobrevivir incluso en contextos de rápido crecimiento demográfico humano y conflictos armados", opina el científico.

"Tenemos que hacer un llamamiento a la comunidad internacional para que invierta en actividades de conservación en parques nacionales como éstos", añade.


http://www.elmundo.es/elmundo/2008/10/13/ciencia/1223894366.html

DESCUBREN COMPORTAMIENTOS DE CAZA EN LOS BONOBOS

MADRID, 13 Oct. (Redacción / EP) -

Una investigación del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva en Leipzig (Alemania) muestra por primera vez pruebas de que los bonobos cazan y consumen las crías jóvenes de otras especies de primates. que se publica en la revista 'Current Biology'. El descubrimiento desafía la teoría de que la dominancia y agresividad masculinas deben tener un vínculo causal con la conducta de caza, una idea que mantienen los primeros modelos de la evolución de la agresividad en humanos y en los primates no humanos.

En las comunidades de primates bonobos las hembras se encuentran en la cúspide de la pirámide social y se pensaba que los machos comían sólo carne de antílopes, ardillas y roedores. Según explica Gottfried Hohmann, director principal del estudio, "estos descubrimientos son particularmente relevantes para el debate sobre la dominancia, vinculación, agresión y caza de los machos, un dominio que se creía distinto entre chimpancés y bonobos".

Hohmann señala que en el caso de los chimpancés, la dominancia masculina se asocia con la violencia física, la caza y el consumo de carne. "Por inferencia, la carencia de dominancia masculina y violencia física a menudo se utiliza para explicar la relativa ausencia de caza y consumo de carne en los bonobos. Nuestras observaciones sugieren que, en contraste con hipótesis previas, estas conductas podrían persistir en sociedades con relaciones sociales diferentes".

Los bonobos viven sólo en los bosques de las tierras bajas al sur del río Congo y, junto con los chimpancés, son en el ámbito evolutivo los primates más cercanos a los humanos. Los bonobos son conocidos por su promiscuidad, ya que los actos sexuales del mismo y distinto sexo son comunes como forma de bienvenida, resolución de problemas o reconciliación después de los conflictos.

Los investigadores realizaron su descubrimiento mientras estudiaban una población de bonobos que vive en LuiKotale, en el Parque Nacional de Salonga, en la República Democrática del Congo. Los autores habían estado siguiendo a los bonobos durante los últimos cinco años, lo que hizo posibles estas observaciones.
Los científicos vieron tres episodios exitosos de caza en los que los bonobos capturaron y comieron un primate. En otros dos casos, la caza falló. Los datos de LuiKotale mostraron que los bonobos de ambos sexos jugaban papeles activos en la persecución y caza de los monos.

Según los investigadores, la participación de las hembras adultas en estas cacerías, algo que no se produce entre los chimpancés, podría reflejar patrones sociales como la formación de una alianza y cooperación entre las hembras adultas.

Los futuros estudios en LuiKotale podrían seguir arrojando luz sobre el significado y las causas de la agresividad, la caza y el consumo de carne en bonobos, chimpancés y humanos.

lunes 18 de agosto de 2008

EXPEDICIÓN FORMADA POR MIEMBROS DEL PROYECTO GRAN SIMIO/ESPAÑA EN SENEGAL

PROYECTO GRAN SIMIO (GAP/PGS – ESPAÑA)

EL PROYECTO GRAN SIMIO ORGANIZA UNA EXPEDICIÓN AL INTERIOR DE LAS SELVAS DE SENEGAL EN EL CONTINENTE AFRICANO.

El próximo día 16 de agosto, desde Madrid, parte una expedición del Proyecto Gran Simio (PGS) al interior de Senegal con la misión de establecer canales para futuros proyectos de educación en este país y la protección de diversas zonas donde se han hallado grupos de chimpancés llamados de llanura o Fongoli, en los que recientemente se han descubierto que fabrican lanzas para la caza y pasan muchas horas en cuevas. El Proyecto Gran Simio Internacional (GAP), pagara la vigilancia de la zona formando patrullas uniformadas compuesta por senegaleses de las poblaciones locales, contribuyendo de esta forma a formar puestos de trabajo en un país de donde parten muchas pateras llenas de africanos hacia las costas españolas.

En Fongoli (Senegal), la antropóloga Jill Pruetz que está realizando los estudios de observación de estos grupos de chimpancés, se pondrá en contacto con los expedicionarios del PGS para concretar e intensificar las colaboraciones .

La expedición compuesta por diez voluntarios del PGS encabezados por Paco Cuellar, Secretario General del Proyecto Gran Simio en España y Coordinador del GAP-Europa, ayudarán en la zona a la ONG española Campamentos Solidarios y recorrerán kilómetros de caminos selváticos analizando la situación del país y estableciendo puntos de encuentros para el establecimiento de investigaciones posteriores.

El día 28 finalizará esta aventura. En los equipajes de estos voluntarios, llevan obsequios y presentes para la población civil de las aldeas que visitarán. El viaje es muy intensivo y basta con decir que nada más llegar, al día siguiente, día 17 la ruta a conseguir será recorrer 550 kilómetros por carreteras en mal estado y polvorientas.

Con esta expedición, el PGS abre un nuevo frente de lucha en sus objetivos y amplia el radio de acción donde venia trabajando habitualmente en África.

“En todo momento, nuestros compañeros estarán apoyados por Campamentos Solidarios y el objetivo concreto es la protección de las Comunidades de chimpancés que se encuentran en estudio, realizar Proyectos de Educación en las aldeas cercanas a las selvas y a las poblaciones de chimpancés y establecer canales de información y ayuda a los senegaleses de la zona, al objeto de poder elevar su nivel de vida mediante Proyectos Concretos. Allí se establecerán igualmente los canales de contactos permanentes que sean necesarios para futuras expediciones y canalizar Proyectos que vayan directamente a los lugares visitados por los miembros del PGS”, ha comentado Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo y Coordinador del Proyecto Gran Simio en España.

Según Pozas, la expedición estará en contacto en todo momento con el PGS España con el fin de atender las necesidades urgentes que se presenten y para dar cobertura informativa de esta importante expedición.

Para informarse sobre como se desarrolla la expedición y las novedades que vayan surgiendo, pueden ponerse en contacto con Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo y Coordinador del Proyecto Gran Simio, al teléfono: 678 708 832 o al correo electrónico
pedrop@proyectogransimio.org.


Pedro Pozas Terrados
Director Ejecutivo.
Proyecto Gran Simio (GAP/PGS – España)
www.proyectogransimio.org



miércoles 30 de julio de 2008

LOS GRANDES SIMIOS LLEGAN AL PARLAMENTO DE ESPAÑA.


EL CONGRESO ESPAÑOL LES CONCEDE SUS DERECHOS.

El pasado día 25 de junio de 2008, ha sido un día histórico en la lucha por los derechos de los animales a nivel mundial y especialmente en los derechos de los grandes simios. Desde que se fundo el Proyecto Gran Simio (PGS) en el mundo, este era uno de los objetivos fundamentales, que el Congreso aprobara una Ley que incluyera sus derechos. Ha costado muchos años de trabajo y tesón por parte de nuestra organización y tres tentativas de Proposición No de Ley (PNL), dos de ellas acabaron con la anterior legislatura sin que se debatiera.

Tres años de lucha, de reun
iones con Diputados, de llamadas telefónicas desde que el 5 de septiembre de 2005, el Diputado de los Verdes Español Francisco Garrido presentara la primera PNL. Tras nuestro trabajo conseguimos la aprobación en el Parlamento Balear de la adhesión al PGS a primeros del 2007 y un año y pico más tarde, la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca del Congreso, por fin aprobó a nivel nacional su apoyo, convirtiéndose de esta forma en el Primer Parlamento Nacional del mundo que se adhiere a los objetivos del PGS con puntos claros para los derechos de los grandes simios y la protección de su hábitat.

Los cuatro puntos aprobados en el Congreso de los Diputados de España y que el Proyecto Gran Simio ha estado trabajando todos estos años, dicen asi:

El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:

1.- Declarar, en el plazo máximo de 4 meses, su adhesión al Proyecto Gran Simio, así como su impulso en el resto d
e países de la Unión Europea.

2.- Llevar a cabo, en el plazo máximo de un año a partir de la adhesión al Proyecto Gran Simio, los trámites necesarios para la adecuación de la legislación española a los principios del Proyecto Gran Simio, para: Establecer la prohibición expresa de experimentación o investigación cuando ello pueda producir daño a los simios y no redunde en su beneficio; El establecimiento de unas condiciones muy rigurosas, siempre en ambientes óptimos para su desarrollo, para su tenencia o custodia, siempre con propósito de conservación; Establecer la prohibición de la tenencia con fines comerciales o en cualquier tipo de espectáculo; El establecimiento de un tipo penal agravado para los casos de comercio, tenencia ilegal o maltrato de simios.

3.- Impulsar el desarrollo de los compromisos adquiridos por España con la firma de la Declaración de Kinshasa y el trabajo decidido junto al PNUMA en el marco del GRASP, en el que participan algunos países europeos como Italia, Francia, Reino Unido, Bélgica, Suecia y la propia Unión Europea, además de Japón y Estados Unidos y los países del área de distribución de los grandes simios.

4.- Impulsar y emprender las acciones necesarias en los foros y organismos internacionales que procedan para la protección de los grandes simios del maltrato, la esclavitud, la tortura, la muerte y extinción.


martes 24 de junio de 2008

VIDEO GORILAS DE MONTAÑA - ASESINADOS

http://link.brightcove.com/services/link/bcpid1287043068/bctid1312371912

sábado 31 de mayo de 2008

EL PROYECTO GRAN SIMIO PIDE AL TRIBUNAL EUROPEO DE DERECHOS HUMANOS QUE EL CHIMPANCÉ “HIASL” SEA CONSIDERADO PERSONA.


El caso de Hiasl, un chimpancé que como tantos otros fue arrancado violentamente de la selva africana para ser vendido a un laboratorio, probablemente no hubiera llamado la atención de no ser por que se ha convertido en protagonista de un extraordinario proceso legal en Austria.

Todo empezó en 1982 en la selva de Sierra Leona, cuando Hiasl, que entonces tenía 10 meses de edad, fue arrancado del lado de su madre que había sido abatida a tiros. Hiasl fue trasladado a Austria metido en una caja, rumbo a un laboratorio para ser sometido a experimentos médicos. Otros once chimpancés de la misma edad llegaron con él al aeropuerto de Viena el 29 de abril de 1982, de los cuales diez acabaron muriendo al poco tiempo en zoos.

El día antes de llegar los chimpancés de África, Austria firmó la convención CITES sobre el comercio con especies amenazadas, convención que la llegada de los chimpancés violaba. Entonces el refugio de animales de Viena se hizo cargo de Hiasl y acabaron criándose con una familia humana.

Unos años más tarde Hiasl fue trasladado a unas instalaciones acondicionadas especialmente para ellos en el refugio de Viena. En 2006 los problemas económicos del refugio lo pusieron al borde de la quiebra. Desde entonces la situación del chimpancé es incierta, pues su cuidado cuesta 10.000 euros anuales junto con otros compañeros cautivos. Siendo aún joven, se teme que acabe en un zoo, o que se los lleven a un circo o un laboratorio en otro país (la experimentación y el circo con chimpancés hoy son ilegales en Austria).

A finales de 2006 la organización animalista VGT recibió una suma importante de dinero en donación condicionada a que sea administrada en nombre y beneficio de Hiasl por un tutor legal que le fuera asignado. A partir de entonces la VGT ha trabajado con el apoyo del Proyecto Gran Simio por que a Hiasl se le reconozca el derecho a tener un tutor legal, de tal manera que sus intereses sean tenidos en cuenta y no pueda ser considerado como una propiedad que puede pasar de unas manos a otras y sometido a la voluntad interesada de terceros.

Por lo tanto, en 2007, sus amigos cercanos iniciaron acciones legales para que se le declarara persona y se le nombrara un tutor legal que le representara ante un tribunal. Apoyaron una petición a tal efecto cuatro expertos: el catedrático de derecho Stefan Hammer, la catedrática de filosofía del derecho Eva-Maria Maier, el catedrático de antropología Volker Sommer y la doctora en biología y experta en chimpancés Signe Preuschoft.

De acuerdo con la ley austriaca, todos los miembros de la familia “homo” son personas y los chimpancés pertenecen a esta familia desde 1997 y así está reflejado en el catálogo de especies amenazadas CITES. En segundo lugar, se mantiene que la definición de persona significa que, biológicamente, se posea una “teoría de mente”, cosa que los chimpancés poseen. Sólo si se acepta que “Hiasl” es una persona tendrán importancia sus intereses y podrá ser representado en un juicio contra su deportación para que se haga justicia. Sólo como persona puede recaudar dinero para sí mismo. Y sólo como persona puede iniciar acciones legales y reclamar daños contra los responsables de su rapto para garantizar su futuro.

La petición argumenta que tanto la ley austriaca como diversas declaraciones de los derechos humanos consideran que son personas todos los “miembros de la familia humana”, y desde el punto de vista científico esto como mínimo abarca a toda la familia Hominidae. Además, la gran proximidad genética, comportamental y cognitiva entre el Homo sapiens y el chimpancé hacen que cada vez cobre más fuerza la opinión científica de que los chimpancés (y los bonobos) también deben ser considerados miembros del género Homo. (Es ilustrativo que especies con un grado de parentesco similar al del hombre y el chimpancé, como son el oso pardo y el oso polar, el león y el tigre, o el caballo y el burro, estén clasificadas dentro del mismo género: Ursus, Panthera y Equus, respectivamente.)

“Los chimpancés en general, y Hiasl en particular, no sólo tienen intereses, sino que son capaces de ver que otras personas los tienen también, y actúan en consecuencia, bien de modo altruista, ayudando a otros a satisfacer sus intereses, bien protegiendo los intereses propios en caso de conflicto, escondiendo sus intenciones e incluso engañando. Estas capacidades satisfacen el requisito más exigente que a veces se esgrime para que un ser pueda ser considerado persona: el ser en cuestión debe ser capaz de reconocer la categoría de persona de otros”, ha declarado Pedro Pozas Terrados, Director Ejecutivo del Proyecto Gran Simio en España.

Es importante resaltar que ninguno de los jueces austriacos en sus sentencias, han dicho que Hiasl no es persona, por lo que deja abierta esta posibilidad y deja con ello al descubierto razones poderosas de duda a favor del chimpancé.

Ahora el caso esta en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo que deberá aceptar a trámite dicha petición y en la que el Proyecto Gran Simio, pide que se acepte y que Hiasl sea considerado persona con derechos. Según Pozas, si una entidad puede ser declarada con el título de persona jurídica y encima con derechos ¿porqué no un ser vivo tan cercano a nosotros y que está incluido en nuestra propia familia?.

El debate está servido y los derechos de los grandes simios en juego ante el Tribunal de Estrasburgo. Si el procedimiento fuera positivo representaría una gran victoria para los grandes simios cautivos y los chimpancés mejorarían sin duda sus condiciones en Europa.

El Proyecto Gran Simio que lleva luchando durante años para otorgarles los derechos a los homínidos no humanos, ven en este caso judicial, una ventana abierta para conseguir sus objetivos y pide a todos los ciudadanos que envíen cartas de apoyo para que Hiasl gane la batalla legal en la que se está enfrentando judicialmente.

http://www.gda.com/consulta_noticias.php?idArticulo=565472

http://blogs.periodistadigital.com/ciencia.php?p=168961&more=1&page=1

http://www.liberaong.org/index.php?c=n.php&id_noticia=665&paraula=PGS&paraula2=EL%20PROYECTO%20GRAN%20SIMIO%20PIDE%20AL%20TRIBUNAL%20EUROPEO%20DE%20DERECHOS%20HUMANOS%20QUE%20EL%20CHIMPANCÉ%20“HIASL”%20SEA%20CON&idiom=cast

Una asociación pide al Tribunal de Estrasburgo declarar humano a un chimpancé

http://www.hoymujer.com/famosos/el-cotilleo/asociacion,pide,Tribunal,Estrasburgo,55926,05,2008.html

http://www.breitbart.com/article.php?id=D8OTLSUG0&show_article=1

http://www.adn.es/impresa/lavida/20070521/NWS-0091-Crees-chimpance-derechos-humanos-merece.html

http://www.internetlibre.org/category/category/simios

http://blogs.periodistadigital.com/ciencia.php?p=168961&more=1&page=1

martes 6 de mayo de 2008

CHIMPANZÉ VOLTA A ENXERGAR


APARECEU NA REVISTA BIANCHINI
MAIO 2008

Através de uma cirurgia inédita realizada no Santuário de Grandes Primatas de Sorocaba, a equipe da EYE CLINIC de São Paulo, comandada pelo Professor Dr. Walton Nosé, um dos maiores especialistas do Brasil em Oftalmologia Humana, devolveu a visão ao olho esquerdo de um chimpanzé de 33 anos. Hulk, como é chamado, foi um chimpanzé usado em circos e em entretenimento de humanos, época em que foi castrado, violentado e teve seus dentes arrancados. Menos de 24 horas após a operação, Hulk já enxergava e relembrou um mundo já esquecido em sua mente após 15 anos vivendo na escuridão. Com a cirurgia foi possível recuperar 30% da visão de Hulk, mas infelizmente, o olho direito parece ser irrecuperável. Um relato completo e emocionante da história de Hulk pode ser lido na seção notícias do site www.projetogap.org.br.

¿ES POSIBLE CREAR CHIMPANCÉS QUE HABLEN?

UNA POLEMICA MUNDIAL

Un debate está agitando el mundo cientifico. La primera idea surgió en la Escocia, y la polemica se extendió por ese mundo tecnico, con la participación de biologos, bioeticos, abogados, filosofos, expertos en genetica, etc. Es legal crear un chimpancé humano? Es posible crear un chimpancé llamado “Humanzee”?

Vamos entrar en la polemica, colocando las diversas opiniones hasta ahora escuchadas. La mayoria concuerda que no es ilegal ni es anti-etico hacerlo. La mayoria también concuerda que cientificamente es posible inseminar un chimpancé hembra con semen humano y dar nacimiento a un chimpancé con caracteristicas humanas que sea hasta normal.

Lo que se critica es el fin de esta experiencia. Existen los que piensan que permitir esto generaría seres con organos internos humanos, que podrían ser sacrificados para los mismos ser usados en transplantes, de lo cual hay una gran escasez en el mundo. Otros se interrogan que la creación de un ser hibrido – chimpancé y humano – puede generar un problema legal futuro, al tener que otorgarle a ese ser los mismos derechos que los humanos.

El Dr. Calum Mackellar, Director de Investigación del Consejo Escoces de Bioetica Humana, que fue quién inició la polémica, considera factible la creación de un chimpancé con caracteristicas humanas, como por ejemplo la capacidad de hablar. El afirma: “La diferencia cromosómica entre una cabra y una oveja es mayor que entre humanos y chimpancés, y nacen hibridos de esa relación”. El profesor Bob Millar, Director del Consejo de Investigación Médica de la unidad de Ciencia Reproductiva Humana, con su base en Edinburgo, también considera que la criatura que nazca de un ovulo de chimpancé y espermatozoides humanos sería totalmente viable. Y añade: “Burros con cavallos dan criaturas que sobreviven pero no son fertiles, eso también podria suceder con chimpancés”. Pero él se opone a hacer la experiencia. Otros expertos mencionan como una acción posible el nacimiento de una especie hibrida entre el tigre y el león. Aquí, en el Brasil, tenemos esa experiencia. La tigresa del Circo Moscu, y el león del mismo, dieram nacimiento a un hibrido, que se le llama “Ligre”, y que tiene las caracteristicas de ambos. Ellos están con nosotros actualmente y percebemos una relación afectiva entre ambos, especialmente en la epoca fértil de la tigresa.

En el debate también se considera que desde el nacimiento de la humanidad, en la naturaleza – en vida libre – ya estos cruzamientos entre especies ya sucedieron, dando con frecuencia al nacimiento de especies diversas, y a traves de ellos la fauna se desenvolvió y se expandió, siendo los diversos animales que nos acompañan en la actualidad.

El debate está abierto. La posibilidad de esto suceder, o de tal vez ya ter sucedido, en las selvas africanas, son reales. Quizas no esté lejos el momento que un chimpancé, producto de estos cruces, comience a hablar por sus iguales, y substituya a los humanos, en esta lucha por la vigencia de seus derechos en nuestras sociedades.

Dr. Pedro A Ynterian
Director Proyecto GAP Internacional

domingo 27 de abril de 2008

INSÓLITA IMAGEN DE UN ORANGUTÁN PESCANDO.


En esta origianl fotografía, se puede ver cómo un orangután trata de pescar con una lanza, tal y como lo haría un hombre. Esta es la primera vez que se observa una imagen como esta.


Darwin tendría un elemento más para su teoría de la evolución del hombre, si hubiese visto esta imagen. La verdad es que para muchos especialistas esta es la primera vez que se puede ver a un orangután, teniendo actitudes tan definidas y parecidas a un ser humano. No es raro ver a uno de estos animalitos pescando, pero utiliza sus manos y su boca, no una lanza.

Esta extraordinaria imagen, exclusiva en el mundo, fue tomada en Borneo en la isla de Kaja, este es el río Gohong, en donde los orangutanes están siendo rehabilitados dentro de la selva salvaje, luego de haber sido rescatado de casas particulares.La imagen es parte de una serie de imágenes tomadas para el nuevo libro que estudia a estos animales llamado "The Thinkers of The Jungle" (algo así como "Los pensadores de la selva"), cuyo autor es Gerd Schuster, Willie Smits y Jay Ullai.

sábado 19 de abril de 2008

LOS CHIMPANCÉS DE FONGOLI

http://www.savannachimp.com/

En las sabanas de Senegal, los chimpancés cazan gálagos con palos semejantes a lanzas. Este caldo de cultivo de “tecnología chimpancé” ofrece pistas sobre nuestra propia evolución.

El alba llega de improviso y veloz, como si una mano invisible alcanzara un interruptor y encendiera la luz. Es la señal para que 34 chimpancés despierten. Yacen en los nidos que construyeron la noche anterior, en los árboles ubicados a la orilla de una meseta. Un chimpancé salvaje no abandona el lecho silenciosamente. Estos animales despiertan gritando. Los sonidos que escucho tienen nombres técnicos –gruñido jadeante, chillido, aullido– pero para un recién llegado, se trata sólo de un ruido loco y exuberante que se va intensificando. No es posible escucharlo sin sonreír.

No se trata de chimpancés que se hayan visto en estas páginas. Son primates de la sabana arbolada que se encuentran al este de Senegal y a través de la frontera en el oeste de Malí. A diferencia de sus conocidos parientes selváticos, los chimpancés de la sabana arbolada (Pan troglodytes verus) pasan casi todo el día en el suelo. Aquí no hay grandes copas de árboles que formen un dosel como en la selva. Los árboles crecen bajos y muy dispersos. Es un ambiente abierto y espinoso, muy similar al terreno donde evolucionaron los primeros humanos. Por ello las comunidades de chimpancés como el grupo de Fongoli –llamado así por un arroyo que corre donde habitan– son de un valor inigualable para los científicos que estudian el origen de nuestra especie.
A las 8 a. m. mi termómetro barato marca 32˚ C. Nuestras camisas están marcadas por las mismas líneas blancas de sal que aparecen en invierno sobre las botas de la gente. Aquí la sal proviene del sudor. La meseta que cruzamos es un terreno de nadie, de rocas rojas y cáncer de piel, sin árbol alguno que proteja de la caída del sol ecuatorial. Cada uno de nosotros carga tres litros de agua en su mochila. Estaba fresca cuando salimos. Para el mediodía estará tan caliente que se podría preparar té. Pero no me estoy quejando. Sólo lo señalo. La vida en la sabana –incluso en la llamada “sabana mosaico”, suavizada por manchas de árboles frondosos junto al cauce de los ríos– es muy dura.

Si uno es un primate acostumbrado a lugares más verdes, debe modificar su comportamiento para sobrevivir. Nuestros ancestros homininos más antiguos (simios bípedos) evolucionaron hace más de cinco millones de años al final del Mioceno, una época de extrema sequía que vio la creación de amplias extensiones de praderas. Los primates tropicales que quedaron ahí ya no tenían frutas en abundancia ni riachuelos o lagos durante todo el año. Fueron obligados a adaptarse, a ampliar su búsqueda de alimento y agua, a sacar ventaja de otros recursos. En pocas palabras, a ser creativos.

En 2007, Jill Pruetz, antropóloga de la Universidad Estatal de Iowa, dio a conocer que un chimpancé hembra de Fongoli llamado Tumbo había sido vista dos años antes, a un kilómetro de donde nos encontramos ahora, afilando una rama con sus dientes y usándola como lanza. La dirigió contra un gálago, un pequeño primate nocturno que mora en los árboles y brinca de rama en rama como saltamontes. Antes de esta noticia se pensaba que la práctica de elaborar herramientas para cazar y matar mamíferos era un comportamiento exclusivamente humano. En un lapso de 17 días, al inicio de la temporada de lluvias de 2006, Pruetz vio en 13 ocasiones a los chimpancés cazar gálagos. En 2007, hubo 18 avistamientos. Parecería que los chimpancés se están volviendo creativos. Hay individuos incómodos con las historias de Pruetz sobre chimpancés que usan lanzas, y no se trata sólo de los gálagos. Richard Wrangham, profesor de antropología biológica en Harvard, quien ha estudiado la agresión en los chimpancés en el Parque Nacional Kibale de Uganda, se mantiene escéptico.

Wrangham es ampliamente conocido por su teoría del “macho demoníaco”, que sostiene que los salvajes asesinatos cometidos por chimpancés machos mientras patrullan su territorio apuntan hacia una naturaleza violenta en la esencia del hombre. El primatólogo Craig Stanford, autor del libro The Hunting Apes, también resta importancia a los hallazgos de Pruetz. “Este comportamiento es fascinante, pero las observaciones son preliminares y sólo merecen una pequeña nota en una publicación especializada”. El informe se publicó en la revista Current Biology y, al parecer, la gente lo encontró interesante. En la semana siguiente, los hallazgos de Pruetz figuraron en más de 300 fuentes científicas y noticiosas. Fue la comunicación de primatología más comentada desde los informes de Jane Goodall sobre infanticidio y canibalismo en Gombe en los años setenta.

Pruetz y yo observamos a los chimpancés trepar desde sus nidos. Un macho grande cuelga con un brazo de una rama baja, meciéndose suavemente, sin ninguna prisa. La silueta está completamente erguida, asombrosamente humanoide. Se suelta, cae al suelo y se desplaza a través de la meseta. Es imposible no ver el simbolismo. Aquí está un chimpancé, considerado por muchos como lo más cercano que tenemos a un modelo viviente de nuestros ancestros homininos, cayendo literalmente de los árboles y moviéndose por la amplia extensión abierta de la sabana. Es como si viéramos una elipsis en una filmación de la evolución humana, el amanecer del hombre desplegándose en nuestros binoculares.
Jill Pruetz pasó cuatro años haciendo que los chimpancés de Fongoli se acostumbraran a la presencia humana –lo que los primatólogos denominan “habituación”– y los últimos tres veranos observándolos. Ella sigue a los chimpancés seis días a la semana, del alba al anochecer. No es un trabajo glamouroso. Se acalora, se ensucia y se agota. Su hogar es una cabaña con paredes de adobe y una letrina en el suelo que comparte con 30 aldeanos de Fongoli. La cena consiste en arroz con salsa de cacahuate, salvo cuando es salsa de cacahuate con mijo. Si los chimpancés viajan más lejos de lo acostumbrado, Pruetz regresa tan tarde a la aldea que su ración ya se la han dado a los perros. A veces, en vez de caminar los ocho kilómetros de regreso al campamento, se acurruca y duerme en el suelo (o toma una siesta en un nido abandonado de chimpancé). Le ha dado malaria siete veces. Sin embargo, rara vez uno se topa con alguien que tenga tanto amor por lo que hace, como Pruetz. Justo ahora está sentada en el suelo anotando con una mano y sacudiendo las llamadas abejas del sudor con la otra. La sangre de una ampolla ha traspasado el talón de su calcetín. Pero a juzgar por la actitud de Pruetz, bien podríamos estar en París. “A veces”, dice, rascándose un piquete, “pienso que voy a despertar y todo será un sueño”. Las recompensas han sido notables. Además del uso de herramientas para cazar, los chimpancés de Fongoli han exhibido otros comportamientos novedosos: remojarse en un hoyo con agua y pasar la tarde dentro de cuevas. Con 63 kilómetros cuadrados, Fongoli es el hábitat más amplio de cualquier grupo de chimpancés habituados que se haya estudiado (los de Jane Goodall, en contraste, vagan por 13 kilómetros cuadrados de terreno). Craig Stanford compara la búsqueda de comida en una gran extensión a saber cómo moverse por un supermercado enorme. Como Pruetz, cree que los chimpancés no buscan al azar, sino con premeditación y propósito. “Uno no transita por los pasillos del supermercado esperando vislumbrar el brócoli. Sabes en dónde está cada cosa, y en qué meses se pone a la venta la comida de temporada”. Él piensa que lo mismo es cierto para los chimpancés. “Inteligencia ecológica” es el nombre de la teoría de que algunos primates, incluyendo a los de nuestro linaje, han desarrollado cerebros más grandes y complejos porque les ayudaron a adaptarse a los retos para sobrevivir en un hábitat menos generoso. “El primer empujón hacia un cerebro más grande –escribe Stanford– pudo ser el resultado de una dieta de alta calidad, distribuida irregularmente, y las habilidades cognitivas necesarias para localizarla”. De alta calidad significa carne.

El cambio hacia una dieta con más carne quizá desempeñó un papel importante en la evolución de un cerebro más grande y sofisticado. Esta es la idea: los cerebros, usando la terminología acuñada por los investigadores Leslie Aiello y Peter Wheeler, son “tejidos costosos”.
Para mantener en funcionamiento un cerebro más grande, otro órgano o sistema tiene que utilizar menores recursos. Un chimpancé requiere mucho menos comida rica en energía, como la carne, que la que necesitaría si se alimentara de materia vegetal baja en nutrientes. Gastar menos energía en la digestión significa que uno se puede permitir aplicarla en otra cosa, como potenciar un cerebro expandido. Como si la hubieran llamado a escena, una hembra de nombre Tia aparece en nuestro campo de visión, a seis metros de distancia, sentada en una roca y desgarrando carne de una extremidad; parece el comensal en un almuerzo campestre que comiera un inmenso muslo de pollo. Pruetz alza sus binoculares, y los vuelve a bajar. “¡Mierda! Es un antílope jeroglífico”. Lo sabe por las marcas blancas de la tira de piel que cuelga de la pierna. “Es el animal más grande que los he visto comer”. Supone que es un cervatillo. Los chimpancés de Gombe también han matado a veces a algunos cervatillos de antílope jeroglífico. Es la presa de chimpancé más grande que se haya registrado.

La caza y la temporada de lluvias coinciden en Fongoli, y Pruetz tiene algunas teorías acerca del motivo. Cuando los hoyos se llenan de agua y los retoños y otros follajes se vuelven más abundantes con la lluvia, la tierra proporciona el sustento para mantener a un grupo considerable de chimpancés en movimiento. Viajar en un conjunto grande tiene sus ventajas. Un chimpancé solitario o un grupo pequeño que salga por su cuenta puede perder el rastro de su comunidad por varios días. Para un chimpancé, socializar es importante. Pruetz señala a una hembra en celo, llamada Sissy; su trasero protuberante y rosado se menea detrás de ella como un polisón. “De otra manera, te pierdes de eso”. Se refiere, claro, a la oportunidad de aparearse y heredar el material genético.

Ahora mismo, con dos lluvias que han iniciado la temporada, hay agua y comida apenas suficientes para que todo el grupo viaje unido. Pruetz cree que es este escenario –un gran número de individuos compitiendo por recursos limitados– lo que ha empujado a ciertos miembros de la comunidad a intentar lo nuevo, como afilar palos para cazar gálagos. Es un tipo de caza distinto a los ataques organizados de los monos colobos que se han registrado en otros lugares. A veces, al toparse con un tronco hueco y muerto –que promete albergar gálagos que duermen de día–, un chimpancé arranca una rama de otro árbol cercano, le quita las hojas y los extremos endebles, y luego usa los dientes para afilar una de las puntas. Después introduce la herramienta en un hoyo del tronco hasta que el animal que está dentro queda fuera de combate; entonces el chimpancé lo devora, empezando por la cabeza. “Como si fuera una paleta”, dice Pruetz. Las hembras adultas de chimpancé y los jóvenes –los de rango más bajo– han sido vistos cazando gálagos con más frecuencia. Esto tiene sentido. Los machos dominantes no son generosos con la comida que encuentran, y nadie puede forzarlos a compartirla. Las hembras de Fongoli parecen haber tomado el asunto en sus propias manos.

Aquí viene Farafa, con su bebé Fanta en la espalda y un pernil de gálago en la mandíbula. Es un complejo y desordenado pedazo de anatomía, con tendón y piel colgando de un extremo. Tia la ve y se levanta para alejarse. La última imagen que veo de Tia es erguida, con su hueso ya limpio, agitándolo sobre su cabeza, como si recreara la escena del “amanecer del hombre” de la película 2001: Odisea del Espacio, de Stanley Kubrik. Los chimpancés de Fongoli tienen un don para lo dramático.

LA CONMOCIÓN MEDIÁTICA que provocó el informe de Pruetz sobre los chimpancés que usan lanzas hizo que su ausencia como ponente en el congreso La mente del Chimpancé, celebrado el año pasado, resultara desconcertante.

Ella estaba entre el público, pero no la invitaron a presentar una ponencia. Además, su asesor de posdoctorado, el primatólogo William McGrew, de la Universidad de Cambridge, hizo una breve referencia a la conducta de caza en Fongoli, pero no le dio crédito a ella por su trabajo, sino al coautor y ex estudiante de Pruetz, Paco Bertolani, ahora un estudiante de McGrew. Bertolani atestiguó el primero de los ejemplos observados de dicho comportamiento –que ya suman 40–, pero la etiqueta científica indica que quien debe ser mencionado es el investigador principal. McGrew se disculpó más tarde. Algunos primatólogos criticaron a Pruetz por exagerar el hallazgo sobre el uso de lanzas contra los gálagos. Cuando tu presa es más pequeña que tu mano, ¿estás realmente cazando?

Los primatólogos varones tienden a marcar la distinción por género: la opinión tradicional es que, en el mundo de los chimpancés, la caza –junto con la agresión y el asesinato– es del dominio de los machos. “Los pequeños mamíferos que obtienen las hembras y los jóvenes son ‘recolectados’ –dice Pruetz–, mientras que los machos ‘cazan’”. El concepto es que las hembras no cazan porque no lo necesitan; algunos piensan que los machos intercambian la carne por sexo, pero Pruetz no ha visto esto en Fongoli. Voy a dar mi opinión, si acaso tiene algún valor. Un día, mientras acompañaba a Pruetz, vi a un joven chimpancé llamado David junto a un hoyo de gálagos en un árbol. Lo escuchamos mucho antes de poder verlo: oímos un retumbante ¡pac! que congeló a Pruetz donde estaba. Dijo: “Espera, espera, eso suena como una lanza!”. Volteamos, y ahí estaba, en una rama de un árbol de quino, sujetándose con una mano y agitando un grueso palo de un metro de largo sobre su cabeza. Lo metió con fuerza dentro del hoyo, y luego lo sacó y examinó la punta. Concluyendo que no había nadie en casa, se fue; dejó la lanza asomándose por el hoyo. La violencia y premeditación con las que ejecutó esa acción no sugerían de ninguna manera un animal que buscara comida con tranquilidad. Su objetivo era inconfundible: matar, o al menos incapacitar, a lo que estuviera ahí dentro.

Muchos de los expertos que revisaron el artículo de Pruetz tropezaron con la palabra lanza. Para empezar, sugiere un proyectil, y una técnica como la del hombre de Cro-Magnon: algo que se apunta a un blanco y se arroja (Pruetz dice que pensaba en la pesca con arpón cuando escogió el nombre). Stanford sugirió porra. Sin embargo, las porras no son afiladas. Alguien más propuso daga. Otro quería bayoneta. Al final, Pruetz quitó lanza del título y redactó el texto más cuidadosamente, haciendo referencia a una herramienta “usada a la manera de una lanza” (la prensa usó el término de todos modos. “Chimpancés con lanzas comen gálagos ensartados” era el frívolo encabezado en NewScientist.com). Le pregunté a Pruetz si quizá fue víctima de una conspiración de machos alfa primatólogos. Se rió. “Sí, tal vez no estoy haciendo suficientes gruñidos jadeantes” (el gruñido jadeante es una expresión de sumisión; un chimpancé que se tope con un semejante de mayor rango y no haga esta vocalización está buscando problemas). También puede ser que los humanos simplemente nos resistimos a la noción de que alguien, además de nosotros, construya armas para matar.

Uno pensaría que los primatólogos se sentirían cómodos con los límites cambiantes entre chimpancés y humanos. Sus secuencias genéticas son alrededor de 95 a 98 % iguales (esto es menos significativo de lo que parece. Los humanos comparten más de 80 % de su secuencia genética con los ratones, y tal vez 40 % con la lechuga). Una investigación reciente de los genomas de humanos y chimpancés, realizada por David Reich y sus colegas en el Instituto Broad, que pertence al Instituto Tecnológico de Massachusetts y a Harvard, en Cambridge, EUA, sugiere que los chimpancés y los homininos más antiguos podrían haberse cruzado tras la separación inicial de las dos líneas. Pero parece persistir una sensación de incomodidad con descubrimientos que, como señala Pruetz, “le restan a nuestra superioridad”.

Desde los primeros días de la primatología, los descubrimientos sobre el comportamiento de los chimpancés que amenazan con socavar lo especial que caracteriza a los seres humanos, lo que nos hace únicos, se han enfrentado con una resistencia rencorosa. Muchos antropólogos se enfurecieron con las primeras referencias a una “cultura” de los chimpancés, concepto muy aceptado hoy en día. Los primeros informes de Jane Goodall sobre chimpancés que elaboraban herramientas (para “pescar” termitas) fueron tan polémicos en su día como las afirmaciones más recientes de que es posible enseñar a los chimpancés a usar el lenguaje. En Great Apes Fund, en Des Moines, Iowa, un bonobo (chimpancé pigmeo) de nombre Kanzi ha aprendido a comunicarse a través de símbolos. Kanzi maneja cerca de 380 símbolos y muestra señales de comprender su significado. Cuando lo asustó un castor, para el cual no tenía ningún símbolo, el bonobo indicó los símbolos para “agua” y “gorila” (animal que lo asusta). Los críticos dicen que esa comunicación es sólo un comportamiento condicionado. Los usos novedosos de los símbolos –por ejemplo, “gorila de agua”– se descartan como simples coincidencias.

Una excepción a estas actitudes existe desde hace mucho en el Instituto de Investigación de Primates, en la Universidad de Kyoto. La primatología japonesa es congruente con el precepto budista de que los humanos son parte de la naturaleza, y no están más arriba ni separados de ella. En el congreso La mente del Chimpancé, realizado el año pasado en Chicago, Tetsuro Matsuzawa habló sobre los primeros años de la primatología, cuando los científicos “desconocían lo emparentados que estamos”. Y con un asombro imperturbable añadió: “Tan emparentados como caballos y cebras”. En occidente, la actitud hacia los chimpancés ha cambiado gradualmente en las últimas décadas. La secuenciación del genoma del chimpancé, terminada en 2005, ha renovado el interés. Nueva Zelanda, los Países Bajos, Suecia y el Reino Unido han promulgado leyes que limitan la experimentación con grandes simios, y las Islas Baleares, en España, aprobaron una moción en 2007 concediéndoles derechos legales básicos. En 2006 una organización austriaca en favor de los derechos de los animales presentó una solicitud a un juzgado de distrito en Mödling para que se asignara un tutor legal a un chimpancé llamado Hiasl. La estrategia era otorgar un estatus de “persona legal” al peludo acusado (el juez fue comprensivo, pero se negó).

LA CHIMPANCÉ SISSY se sienta inmóvil y encorvada en un pequeño montículo de termitas a seis metros de nosotros. Sólo se mueve su brazo derecho; mete un trozo de liana de saba en un hoyo y luego la retira con suavidad, con unas termitas colgando de ella. La lleva con cuidado hasta su boca, como una jubilada que tomara una cucharada de sopa. El montículo descansa sobre una capa abierta de laterita guijarrosa, color ladrillo, que hace que el suelo parezca una cancha de tenis de arcilla. Al igual que la pesca con mosca, atrapar termitas es una actividad meditativa, sutilmente engañosa. La intenté algunas veces y ni siquiera pude encontrar un hoyo activo. Mi trozo de liana nunca se hunde más que unos pocos centímetros; los chimpancés entierran la suya medio metro. Pueden encontrar hoyos activos por medio del olfato, introduciendo la liana y luego oliendo la punta para buscar el aroma de las feromonas de las termitas soldado.

Los chimpancés de Fongoli comen termitas todo el año y no sólo en la temporada de sequía, cuando otros alimentos escasean. Las termitas forman, cuando menos, 6 % de la dieta de un chimpancé de Fongoli. Lo sabemos porque casi todas las tardes en punto de las seis, la asistente de investigación Sally Macdonald se sienta con un conjunto de tamices y baldes, y una o dos bolsas herméticas de plástico con las heces de chimpancé que los investigadores recogen casi diariamente. Examina las semillas de frutos, estima el porcentaje de fibra de hojas y yemas, y toma nota de los huesos de frutos y de pinzas de termitas. “La ciencia en todo su glamour”, dice Macdonald muy seria. Su madre le manda bolsas herméticas pero desconoce su destino.
La estudiante de doctorado de Pruetz, Stephanie Bogart, dice que parte de la razón por la que los chimpancés buscan termitas es que son un alimento con un alto contenido calórico. Una porción de 100 gramos de termitas tiene 613 calorías, comparada con 166 de la gallina. Pero 100 gramos de termitas soldado son cientos de insectos, pescados poco a poco en un montículo. Es como comer un pastel migaja a migaja. A los chimpancés les deben gustar mucho. Sissy se levanta de su sitio en el montículo para seleccionar una nueva herramienta. Rompe un pedazo de liana y la examina. Satisfecha, la lleva en la boca de regreso al montículo, como una costurera que sujetara alfileres entre sus labios. Pruetz y otros investigadores plantean que los chimpancés hembras no sólo son más hábiles que los machos cuando se trata de fabricar y usar herramientas, también son más dedicadas. Craig Stanford concuerda en que probablemente fueron las mujeres las que primero condujeron a nuestra cultura hacia el uso de herramientas. Él supone que las herramientas más antiguas para conseguir alimento dieron paso a otras que servían para sacar carne de cadáveres que carnívoros grandes mataron y abandonaron. Y a su vez, estas herramientas allanaron el camino a la creación de instrumentos para matar presas. Esto hace mucho más impresionantes las observaciones de Pruetz sobre los chimpancés que afilan palos y los usan para atacar gálagos: las hembras de Fongoli parecen haber saltado directamente a las herramientas asesinas. No les falta mucho para inventar las pinzas para voltear la carne asada.
PRUETZ Y YO nos sentamos en un barranco arbolado donde los chimpancés descansan durante las horas más calurosas del día. Aquí la vegetación es más densa. Vemos a una esbelta serpiente verde moverse en la hierba. Arriba de nosotras, los pájaros cantan. Uno dice chirio, otro tuit. Un tercero dice gup gup gup gup gup, como el personaje de Curly en el antiguo programa de televisión Los tres chiflados (cuando pregunto cuál es ese, Pruetz me contesta, sin rastro de sarcasmo: “un pájaro”. Es una mujer de intereses singulares). Pruetz me indica que mire hacia una maraña de lianas de saba. Donde yo veo una masa oscura, ella es capaz de distinguir seis animales. La mujer tiene vista de chimpancé (es una condición que permanece incluso mucho después de regresar a Iowa. “Llego a casa y busco chimpancés en el campus”). Los animales pueden estar tan bien escondidos y tan callados, que incluso a Pruetz le cuesta trabajo encontrarlos. A veces los localiza por el olor, el de chimpancé es una potente variante del olor corporal.

La escena de las lianas es de satisfacción doméstica. Yopogon acicala a Mamadou. Siberut se recarga contra un árbol y frota los dedos gordos de sus pies uno contra otro. Un par de jóvenes se mecen en las lianas, entrando y saliendo de un rayo oblicuo de sol. Uno de ellos usa el pie para impulsarse en un tronco y se pone a girar. Los otros se columpian de liana en liana, como Tarzán. Son casi dolorosamente lindos. Un chimpancé llamado Mike está acostado en una hamaca de ramas, con las piernas dobladas; uno de sus tobillos descansa sobre la rodilla opuesta. Tiene un brazo detrás de la cabeza, mientras que el otro está doblado y la mano cuelga indiferente, parece un vaquero que se recarga contra una cerca. Nos miramos fijamente durante 10 segundos. En parte porque su pose es tan humana, y en parte por la forma en que sostiene mi mirada, me encuentro sintiendo una conexión con Mike. Se lo confieso a Pruetz, quien admite tener sentimientos similares. A ella le importan los chimpancés de Fongoli como a uno le importa la familia. Envía emocionados correos electrónicos cuando nace un bebé y se preocupa cuando el viejo y casi ciego Ross desaparece por más de una semana. Pero en los congresos no muestra este lado suyo. Ahí todo es jerga y estadísticas, índices de afinidad entre pares y la “mezcla de quejidos y disgusto”. Especialmente con los investigadores varones.

Una de las primeras cosas que aprenden los estudiantes de primatología es a evitar el antropomorfismo. Como los chimpancés se ven y actúan tan parecido a nosotros, es muy fácil malinterpretar sus acciones y expresiones; proyectar lo humano en donde no pertenece. Por ejemplo, sorprendo a Siberut mirando al cielo en lo que me parece una acción contemplativa, como si reflexionara sobre el elevado sentido de la vida. Lo que en realidad hace es reflexionar sobre los elevados frutos de saba. Pruetz me señala algunas ramas que están arriba de Siberut.
SIN EMBARGO ES IMPOSIBLE estar con los chimpancés, aunque sea poco tiempo, y no quedar pasmado por sus semejanzas con nosotros.

Hago una lista todo lo que he visto o leído, u oído decir a Pruetz, que ilustra esto. No sabía que los bostezos de los chimpancés son contagiosos, entre ellos y a los humanos. Sabía que los chimpancés se ríen, pero no que se enfadan si alguien se ríe de ellos. Sabía que los chimpancés en cautiverio escupen, pero no que ellos, al igual que nosotros, parecen considerar el escupir como la más extrema expresión de disgusto: un acto curiosamente reservado a los humanos. Sabía que si le das un gatito a un simio en cautiverio es capaz de cuidar de él, pero nunca había oído de un chimpancé salvaje que acogiera a uno, como lo hizo Tia con una cría de gineta. La lista continúa. Los chimpancés se levantan a mitad de la noche para comerse un bocadillo. Se acuestan sobre la espalda y juegan al “avioncito” con sus crías. Se besan. Se dan la mano. Se arrancan las costras antes de tiempo. El tabú del antropomorfismo parece extraño, dado que la cercanía –evolutiva, genética y conductual– entre ellos y nosotros es justo la razón por la que los estudiamos tan obsesivamente. Se han publicado más de mil estudios sobre ellos. Como alguna vez le dijo un colega a Pruetz, “Un chimpancé defeca en el bosque y se publica un artículo” (no es exageración. Hay uno que habla sobre el uso que hacen los chimpancés de las “servilletas de hoja”).
En cuanto a los chimpancés, les intriga muy poco la conexión simio-humano. Mientras nosotros los hemos estado observando, ellos nos han ignorado casi por completo, a veces han volteado sobre su hombro para mirarnos mientras se mueven por la maleza. No hay temor en esa mirada, pero tampoco curiosidad o algún tipo de inclinación a socializar. Es una mirada que simplemente dice “son ellos de nuevo”. Inclusive Mike. Sólo apartó su mirada de la mía y, deliberadamente –o eso parecía– se volteó para darme la espalda. En retrospectiva, diría que Mike me había estado mirando simple y sencillamente porque yo me encontraba en su campo de visión.
Los chimpancés empiezan a hacer sus nidos: rompen ramas con muchas hojas y las arrastran a las copas de los árboles. Pruetz esperará a que todos estén acostados antes de volver a la aldea. Nos sentamos a escuchar sus “gruñidos de nido”: llamadas suaves y hondas que parecen expresar nada más que la profunda satisfacción que se siente al final del día, en un cómodo lecho.

jueves 17 de abril de 2008

¿POR QUÉ NO?

ROSA MONTERO 15/04/2008

Paco Cuéllar, secretario general del Proyecto Gran Simio, me ha mandado un e-mail sencillo y sensato que merece ser oído. Se duele Cuéllar, con poderosa imagen, de la desgracia de África, "ese gran Titanic que se hunde" del que escapan los náufragos a miles en pateras, y que, para sobrevivir, está malvendiendo y arruinando sus reservas naturales. Aunque PGS es una oenegé pobre, han conseguido fondos para mandar a África a una veterinaria española que rescatará animales y para traer a una joven congoleña que estudiará aquí veterinaria, especialidad inexistente en su país. Son buenos proyectos pero sin duda mínimos, inapreciables gotas dentro de un océano de carencias. Hace poco una gran empresa española contactó con PGS para hacer algo en África, pero se echó para atrás por la inestabilidad política de la zona. La violencia, la pobreza y la corrupción crean un anillo de fuego en el que África se abrasa, un círculo vicioso que es preciso romper.

A fines de mayo habrá una convención de embajadores africanos en Madrid, y Cuéllar se pregunta qué podríamos ofrecerles. Y se contesta: ¿Tal vez ayuda con el turismo? España es una potencia turística y posee la más completa legislación de protección de la naturaleza de Europa; el Estado y las empresas españolas podrían ayudar a desarrollar un turismo conservador del medio. ¡Se necesitaría tan poco dinero y tan poco esfuerzo para ello! El mes pasado, en el Campeonato de Motociclismo de Jerez, la DGT se gastó, en un fin de semana, dos millones de euros en señalización y seguridad, mientras que las subvenciones estatales para actividades de cooperación y desarrollo en todo el mundo y todo 2008 suman 87 millones: ¿no es desproporcionado? Cuéllar concluye: "España está haciendo fuertes inversiones en turismo en Cuba, ¿por qué no también en África?". Cierto: ¿por qué no?

http://www.elpais.com/articulo/ultima/elpepuopi/20080415elpepiult_1/Tes

domingo 13 de abril de 2008

Los hitos científicos del pionero de la primatología española.

ROSA M. TRISTÁN.

Una exposición recuerda la vida y obra del investigador catalán Jordi Sabater i Pi

Fue el primer científico que descubrió que los chimpancés utilizan herramientas

Encontró la rana más grande del mundo y trabajó con Diane Fossey


«Tenía 17 años, era el hijo mayor de una familia arruinada por la Guerra Civil y me fui a trabajar a las colonias con un primo de mi padre, a una isla de Fernando Poo [Guinea Ecuatorial]. Pero me gustaba la idea...». Fue así como el primatólogo catalán Jordi Sabater i Pi, hoy con 86 años, llegó a tierras africanas, encontró su vocación y se convirtió en un pionero de su área en España y un científico de prestigio mundial.

Hace unos días, en la Biblioteca Costa y Fornaguera, de Calella (Barcelona) se inauguraba la primera exposición sobre el conjunto de su trayectoria investigadora y vital, una muestra que nace con el objetivo de ser itinerante, dentro y fuera de Cataluña, y mostrar que sus aportaciones van mucho más allá del hallazgo de 'Copito de Nieve', el gorila albino que se trajo de Guinea.

"Se trata de que la gente sepa lo que he hecho. Lo de 'Copito' fue una anécdota, pero lo importante es que descubrí que los chimpancés utilizan herramientas y los gorilas hacen camas y que encontré la rana más grande del mundo o al ave que localiza panales de miel en la selva. Pero de eso no se habla", se queja, con razón, en declaraciones telefónicas a este periódico.

Y lo cierto es que hay mucho que contar de su intensa vida, resumida a duras penas en seis paneles. En ellos se pueden ver muchos de sus asombrosos dibujos de animales, documentos y cartas personales y muchas fotos de los 30 años que pasó en la selva guineana y viajando por el continente.

La muestra se completa con una vitrina en la que se exponen media docena de los palos que fabricaron los chimpancés en las montañas de Okorobikó para coger las termitas. «Terminan en una especie de escoba, que hacen machacando el palo, para poder pescarlas de los termiteros. Para mí, es el trabajo más importante que he hecho», asegura el etólogo desde su casa. Aquel trabajo fue publicado en la revista 'Nature' en 1969, todo un hito para la Ciencia española.

Vídeo y conferencias

Alfonso Parr, comisario de la exposición, reconoce que ha contado con material más que suficiente. "Sabater i Pi lo conserva todo y, además, ha sido un dibujante extraordinario, por lo que hay una gran cantidad de material interesante. Además, se puede ver un vídeo y el día 22 habrá dos conferencias, una de ellas del protagonista y otra de Marina Mosquera", asegura el comisario.

Esta exposición se ha producido por el Instituto catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y Turkana Films, y puede visitarse los fines de semana del mes de abril en Calella.

Sabater i Pi tiene aún muy presentes sus primeros años africanos. "Por entonces los indígenas iban sin ropa y con lanzas. Me recibieron con suspicacia, pero aprendí su lengua [fang] y eso me permitió hacer estudios etnográficos. Yo había estudiado en las Escuelas Francesas y allí nos hablaban mucho de África, así que ya tenía interés cuando inicié el viaje", recuerda.


Cientos de dibujos ilustran unas costumbres ancestrales que el joven catalán sabía que terminarían por desaparecer. "Para mí dibujar ha sido algo básico, porque para dibujar tienes que observar con detalle y si observas conoces y si conoces estimas, y si estimas proteges", señala en uno de sus textos.

Tras el paréntesis de la mili, en Barcelona, donde conoce a su mujer, vuelve a Guinea, ahora para trabajar en una plantación de cacao en la selva. Su primer contacto con la investigación le llega a través de la suscripción a la revista de etnología congoleña 'Brousse'.

Allí James Chapin, conservador de aves en el Museo Nacional de Historia Natural de Nueva York, pide información sobre pájaro indicador de la miel que guía a los indígenas hasta los paneles. Sabater lo encuentra y le envía los dibujos. Entonces Chapin le anima a estudiar a los gorilas de la costa, abriendo la senda que luego seguirá Diane Fossey en las montañas Virunga, con la que compartió muchas horas de trabajo.

En 1958, el Zoológico de Barcelona le contrata como conservador de un centro de investigación en la colonia, en Bata, iniciando unos años llenos de expediciones, investigaciones y trabajos publicados en las revistas más prestigiosas. Diez años más tarde, el 7 de febrero, se encuentra con una hembra fabricando un palito. Insólito, pero cierto. El hallazgo da la vuelta al mundo.
Antes ya había aparecido en su vida 'Copito de Nieve', llevado maltrecho por un granjero hasta su centro de trabajo; pero para él tuvo más importancia el hallazgo de una rana que pesaba cuatro kilos.


Territorios por explorar

En 1969, con la independencia, Sabater deja Guinea Ecuatorial, aunque volvería después muchas veces para seguir trabajando. "Echo de menos aquellos años, pero ya soy viejo", nos dice. "Me da satisfacción pensar que fuí de los primeros en estudiar a los chimpancés, los bonobos y los gorilas. Ahora tenemos que luchar por protegerlos porque en 50 años calculo que no quedarán. Se necesitan parques naturales grandes para que vivan, pero falta dinero", denuncia.

Para que no lo olvidemos, recuerda que "los primates nos dicen mucho de nuestra propia forma de ser" y que "los humanos nos debemos dedicar más a observar" a otros seres para conocernos mejor.

Cuando Sabater i Pi volvió a España, tras la independencia de Guinea, se puso a estudiar y a los 54 años logró la licenciatura en Psicología.

Para entonces su trabajo con ‘National Geographic’ le había reportado un gran prestigio y reconocimiento internacional. Más adelante se doctoró y creó la primera cátedra de Etología, la ciencia que estudia el comportamiento de los animales, en España. "Ahora existe en muchas universidades del país y despierta un gran interés, aunque no da dinero", reconoce el investigador, ya jubilado.

Sabater i Pi asegura que "África es aún poco conocida, hay zonas de lagos y marismas que faltan por explorar" y anima a los jóvenes a seguir sus pasos. Sobre todo, reconoce que "las mujeres son mejores para observar que los hombres" y asegura que quien hace un buen trabajo consigue apoyo para seguir adelante, «como me pasó a mí». Otra anécdota para la historia: desde Canadá le ofrecieron un millón de dólares por ‘Copito de Nieve’, pero lo rechazó y el famoso gorila acabó en Barcelona.


http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/11/ciencia/1207933180.html

domingo 6 de abril de 2008

HOMÍNIDOS VIVOS.

Xabier Zabaltza (Miembro de la International Primate Protection League/Societas Internationalis Primatibus Defendendis.).

Las continuas sorpresas del yacimiento de Atapuerca están contribuyendo a familiarizar el concepto de "homínidos" entre la población. Este término suele utilizarse para referirse a fósiles. En realidad, tal y como estableció hace ya casi medio siglo Morris Goodman, precursor de la biología molecular, y acepta la moderna primatología, además del ser humano (Homo sapiens), subsisten en la actualidad seis especies de homínidos: el chimpancé (Pan troglodytes), el bonobo (Pan paniscus), el gorila occidental (Gorilla gorilla), el gorila oriental (Gorilla beringei), el orangután de Borneo (Pongo pygmaeus) y el orangután de Sumatra (Pongo abelii). Los homínidos constituyen una de las 15 familias del orden primates.

El ADN de los humanos sólo difiere en un 1,6% del de chimpancés y bonobos, mientras que el ADN de los gorilas difiere en un 2,3% del de esas dos especies y el de los humanos. Dicho de otro modo: tras el bonobo, el pariente más próximo del chimpancé no es el gorila, sino el ser humano. Para genes concretos, algunos humanos estamos más cercanos a algunos chimpancés o bonobos que a otros humanos.

Jared Diamond sostiene que la diferencia genética entre las especies vivas de homínidos es menor que la existente entre varias especies de oropéndolas americanas, pertenecientes al mismo género, por lo que, si no nos dejáramos llevar por nuestros prejuicios antropocéntricos y especiesistas, incluiríamos al menos a bonobos y chimpancés no ya en nuestra misma familia, sino incluso en nuestro mismo género. Es decir, al chimpancé deberíamos llamarlo Homo troglodytes y al bonobo Homo paniscus.-


http://www.elpais.com/articulo/opinion/Hominidos/vivos/elpepuopi/20080406elpepiopi_9/Tes

domingo 30 de marzo de 2008

HAM. UN CHIMPONAUTA QUE AYUDO A LA HUMANIDAD EN SUS VIAJES AL ESPACIO EXTERIOR.

domingo 16 de marzo de 2008

LOS HOMINIDOS NO HUMANOS AMENAZADOS POR VIRUS HUMANOS.

14 de Marzo de 2008.

Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto Robert Koch (en Berlín), del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva (en Leipzig) y del Centro Suizo de Investigaciones Científicas en Costa de Marfil, confirma la amenaza vírica a la que están expuestos los monos antropomorfos, encontrando la primera evidencia directa de transmisión de virus desde humanos a monos salvajes.Sin embargo, el estudio también indica que los proyectos turísticos y de investigación, que conllevan una fuerte presencia humana en lugares poblados por monos, han suprimido de manera sustancial la caza furtiva ejercida sobre los chimpancés.


Las vidas de chimpancés salvadas por este efecto protector sobrepasan en número a las que se han cobrado las enfermedades introducidas entre ellos por los humanos.Desde hace mucho, se viene sospechando sobre la introducción de enfermedades respiratorias por parte de los humanos en áreas donde los monos en estado natural han permanecido en estrecho contacto con las personas, pero éste es el primer estudio en diagnosticar al agente de la enfermedad y en cuantificar su impacto sobre la población de chimpancés.

En el estudio, se empleó un enfoque multidisciplinario que incluyó ecología del comportamiento, medicina veterinaria, virología y biología poblacional, para rastrear la introducción de enfermedades humanas en dos comunidades de chimpancés en el Parque Nacional Tai en Costa de Marfil, donde los investigadores comenzaron a habituar a los chimpancés a la presencia humana en 1982.Los análisis de muestras de tejidos tomadas de chimpancés, que murieron en una serie de epidemias que se remontan hasta 1999, dieron positivo a dos virus respiratorios humanos que contribuyen de manera importante a la mortalidad infantil en los países en vías de desarrollo, y que circulan también por otras naciones. Cepas virales extraídas de los chimpancés resultaron estar estrechamente relacionadas con cepas epidémicas actualmente en circulación en poblaciones humanas en regiones tan alejadas como China y Argentina, sugiriendo ello una introducción reciente desde los humanos hacia los chimpancés. Los autores de la investigación también emplearon observaciones clínicas y análisis demográficos para inferir que epidemias respiratorias similares pueden datar de fechas tan lejanas como 1986.Las actividades de investigación científica sobre poblaciones de chimpancés tienen, pese a todo, efectos marcadamente positivos. Estudios longitudinales han demostrado que la presencia de investigadores ha suprimido la caza furtiva en el área circundante. En consecuencia, las densidades poblacionales de los chimpancés, tanto en el lugar bajo estudio como en un cercano sitio turístico de observación del chimpancé, fueron mucho más altas de lo que cabría esperarse si fueran accesibles a los cazadores furtivos.

http://www.amazings.com/ciencia/noticias/140308e.html

http://www.mpg.de/english/illustrationsDocumentation/documentation/pressReleases/2008/pressRelease20080125/index.html

martes 11 de marzo de 2008

El homínido 'Toumai' vivió hace unos siete millones de años.

El análisis de los restos fósiles del probable homínido 'Toumai' revela que ese primate pobló una zona norcentral de África hace unos siete millones de años, revela un estudio que publicará este fin de semana la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Esos restos consisten en un cráneo casi completo, fragmentos de la mandíbula inferior y tres dientes aislados y fueron descubiertos en el desierto de Chad en 2001 por antropólogos franceses.

El grupo, encabezado por el antropólogo Michel Brunet, bautizó los restos con el nombre científico de 'Sahelantropus tchadensis', aunque es más conocido por el de 'Toumai', que significa 'esperanza de vida' en el dialecto regional de Chad.

Según el informe sobre la investigación, el estudio radiocronológico de los restos fósiles del 'Sahelanthropus tchadensis' establece que tienen entre 6,8 y 7,2 millones de años.

Añade que esa cronología es un dato clave para establecer las primeras etapas de la evolución de los homínidos.

Según Brunet, el 'Sahelanthropus tchedensis' es un testimonio de que la última separación evolutiva entre los chimpancés y seres humanos ocurrió hace unos ocho millones de años, mucho antes de lo que se creía hasta ahora.Además, el descubrimiento también implicaría que los homínidos evolucionaron rápidamente tras separarse del ancestro común para los otros primates y los seres humanos.

Al darse a conocer el descubrimiento de los restos fósiles en 2001 algunos científicos criticaron su nombre por cuanto, según afirmaron, determina de manera intrínseca su carácter homínido cuando en realidad solamente se trata de un simio que vivió en la región hace millones de años.

Para fundamentar su rechazo señalaron que el cráneo es demasiado plano y no tiene la capacidad de volumen que caracteriza al de los humanos.El pequeño cráneo indica que se trata de una criatura de no más de 120 centímetros de altura, es decir, la de un chimpancé, indicaron.Pero los partidarios del carácter homínido de 'Toumai' volvieron a la carga y mediante una reconstrucción informática señalaron que la estructura craneana tenía diferencias claras con las de los gorilas y los chimpancés. Además, sus características revelan que podía ser un bípedo.

'El nuevo homínido exhibe una combinación única de características... que sugieren una estrecha relación con el último ancestro de humanos y chimpancés, lo que a su vez sugiere que es un probable ancestro de los homínidos posteriores', señalaron los científicos en un estudio publicado en 2002 en la revista Science in Africa.

http://actualidad.terra.es/ciencia/articulo/toumai_probable_hominido_vivio_hace_2288397.htm

jueves 28 de febrero de 2008

El cerebro 'lingüístico' de los chimpancés.

Estos simios activan la misma área cerebral que los humanos al comunicarse

Chimpancés y seres humanos utilizan la misma región cerebral para comunicarse, ya sea de forma verbal o gestual, lo que significa que la base neurobiológica del lenguaje ya pudo estar presente en el antepasado común entre ambas especies, hace unos siete millones de años.

Esta característica, que nos acerca aún más a estos primates, fue descubierta en una serie de experimentos realizados con tres chimpancés en el Centro Nacional de Investigación de Primates de Yerkes, en Atlanta (EEUU). Jared Taglialatela y su equipo hicieron dos experimentos diferentes.

Mientras les tenían conectados a un sistema de tomografía por emisión de positrones, con el que se puede escanear un cerebro, un investigador les mostraba alimentos desde fuera de su alcance.

Los chimpancés gesticulaban y vocalizaban sonidos para pedir comida. La zona cerebral que se les activó fue el área de Broca, en el hemisferio izquierdo, que es la relacionada con el lenguaje humano. Sin embargo, cuando les e
nseñaban a pedir comida intercambiándola por piedras, el resultado tomográfico era diferente.
«Una interpretación de estos resultados es que los chimpancés tienen un cerebro preparado para el lenguaje y de hecho utilizan esa área para producir señales de su repertorio comunicativo», ha declarado Taglialatela.

Una cuestión importante es que el experimento en Yerkes se hizo con chimpancés nacidos en cautividad, que realizan gestos no vistos en los que están en estado salvaje. Ello indicaría que fue el aprendizaje de esas señales lo que activó su Broca del cerebro. «Si es así, significa que el cerebro del chimpancé tiene una enorme plasticidad, tanto como el humano, y también que el desarrollo de ciertos signos de comunicación puede influir en la estructura y función del cerebro», añade el investigador.

jueves 31 de enero de 2008

UN ESTUDIO REVELA QUE LOS CHIMPANCÉS PUEDEN APRENDER EL ARTE DEL TRUEQUE

Los chimpancés aprenden el trueque si se les enseña en un laboratorio, pero son incapaces de practicarlo cuando no son dirigidos por el hombre, revela un estudio divulgado hoy por la revista PloS One.

El estudio fue realizado por científicos de las universidades de Georgia, de California, y de Texas con diez ejemplares para determinar si compartían con el hombre la afición por el intercambio de productos, una práctica que se remonta a los albores de la humanidad.

Según los expertos, el trueque es uno de los precursores básicos de la especialización económica.Después de que los investigadores entrenaron a los chimpancés, los animales se mostraron dispuestos a intercambiar sus posesiones, y en general lo hacían con alguna ganancia.

De la misma forma, cuando les ofrecían un trueque que no les convenía rechazaban la propuesta, señaló en el informe del estudio Sarah Brosnan, de la Universidad Estatal de Georgia.

Según la investigadora, ese comportamiento es razonable porque los chimpancés carecen de sistemas sociales y no tienen normas sobre la propiedad.Por ello es que en estado salvaje no atesoran alimentos y después de consumirlos, por supuesto, no tienen oportunidad de intercambiarlos, según los científicos.

"Esta renuencia a participar en una operación de trueque parece estar enraizada en la mente de los chimpancés. Son capaces de llevar a cabo un trueque, pero no de una forma en que sus ganancias sean máximas", añadió."Este problema es similar al del huevo o la gallina", manifestó Brosnan: "No realizan el trueque porque carecen de instituciones formales para asegurar su propiedad o carecen de propiedad porque no la necesitan ante la ausencia del trueque".

NOTA DE PEDRO POZAS TERRADOS (PGS/GAP - ESPAÑA)

Este estudio no revela nada nuevo en el compartamiento de nuestro compañero evolutivo.

Todo aquel que haya estado cerca de un chimpance, tratándolo, como los cuidadores y algunos que hemos tenido la oportunidad de vivir con ellos en algunos momentos o instantes de su vida, sabemos perfectamente que el trueque es un hábito común sin que sea aprendido, sólo por deducción de su inteligencia.

Por ejemplo, cuando tu le pides que te traiga un plato vacio de aluminio que se encuentra dentro del recinto, el sabe lo que dices, pero posiblemente no te haga caso si no ve ningún beneficio. Pero cuando escuha "dame el plato y te doy una manzana", inmediatamente te da el plato para obtener lo que tu le has prometido. Si despues quiere más manzanas y hay más platos vacios, el cogera un nuevo plato, te lo dará con la intención de obtener otra manzana sin que tu le digas nada.

Esto es un comportamiento normal. No ha sido enseñado por ningun investigador al menos en el centro donde he visto este mismo comportamiento en numerosas ocasiones y en más de un individuo.

Por otro lado, decir que en su propio habitat no existe trueque, no es verdad. Los chimpancés son muy sociales y políticos y en sus grupos practican el trueque perfectamente, el beneficio para su propio interes. Puede acicalar a un macho haciendose amigo suyo para despues emplearlo en la lucha por el poder. Puede compartir comida a sabiendas que se ha ganado un aliado en caso de necesidad. Esto esta bien estudiado y perfectamente se puede llamar trueque. Doy algo para obtener algo superior a lo que doy, bien sea alimento como alianza.

El chimpancé como el ser humano es egoista, mira por su propia existencia y es normal que en los trueques intente salir siempre beneficioso. Sino, miremos un mercadillo humano.


http://www.plosone.org/article/info:doi/10.1371/journal.pone.0001518

domingo 6 de enero de 2008

ESTUDIO DE CHIMPANCÉS CONDUCEN A LA CREACIÓN DE NUEVOS MEDICAMENTOS

06/12/2007
Kampala

Los chimpancés de un bosque tropical ugandés curan sus enfermedades con plantas, hallazgo realizado por un grupo de científicos que podría conducir al desarrollo de nuevos medicamentos.
Investigadores franceses y ugandeses estudiaron en el bosque de Kibale, a 250 kilómetros de Kampala, cómo los primates curan sus parásitos intestinales o la fiebre con plantas específicas.
La veterinaria francesa Sabrina Krief observó los hábitos de una cincuentena de chimpancés, identificó a los enfermos, y recogió muestras de heces fecales de sus nidos por las mañanas.
De esa forma, descubrió que para curar las lombrices intestinales un macho ingirió todas las mañanas hojas de Aneilema aequinoctiale, tratamiento que combinó con Albizia grandibracteata. Esa planta tiene propiedades para combatir los parásitos en los cultivos. Otro chimpancé con fiebre ingirió solo hojas de Trichilia rubescens, que es capaz de matar en cultivo el parásito causante de la malaria.
El estudio puede ayudar al hallazgo de agentes activos capaces de combatir la malaria, las enfermedades parasitarias y los tumores, señaló la científica.

lunes 24 de diciembre de 2007

Los ancestros de los humanos: ¿Más recolectores que cazadores?

24 de Diciembre de 2007.

Los chimpancés desean las raíces y los tubérculos aún cuando la comida sea abundante sobre la tierra, según un nuevo estudio que plantea preguntas sobre la importancia relativa de la carne para la evolución del cerebro. El estudio documenta una nueva utilización de herramientas por los chimpancés para excavar en busca de tubérculos y raíces en los bosques de la sabana de Tanzania occidental.


La avidez de los chimpancés por los banquetes enterrados ofrece nuevos detalles para un debate actual sobre el papel de la carne en su rivalidad frente a los alimentos como las patatas en la dieta de nuestros antepasados homínidos.El debate se centra en la dieta seguida por los primeros homínidos a medida que sus cerebros y el tamaño de sus cuerpos aumentaban lentamente hacia un nivel humano. ¿Su dieta se basaba en la carne con algunas patatas, o en las patatas con un poco de carne?Algunos investigadores han sugerido que lo que nos hizo realmente humanos fueron los tubérculos.


Los antropólogos habían especulado con que las raíces y los tubérculos eran sólo alimentos en casos de emergencia para los homínidos que intentaban sobrevivir a la terrible estación seca de hace 3,5 millones de años y posteriormente en la sabana. Se sabe que los homínidos consumían carne hace 2,5 millones de años como mínimo.


Pero el estudio sólo encontró que los chimpancés modernos excavan en busca de raíces durante la estación lluviosa, cuando abundan otras fuentes de alimentos.El hallazgo sugiere, pero no demuestra, que los homínidos se debieron comportar de la misma forma. Los investigadores han visto a los chimpancés como buenos "análogos" o representantes de los homínidos debido a las similitudes en sus hábitats, la masa cerebral y el tamaño corporal.Que los chimpancés excaven en busca de tubérculos sugiere que estos recursos subterráneos estaban al alcance de nuestros antepasados.

El estudio se basa en la observación de 11 sitios de excavación en el bosque de Ugalla, en la sabana de Tanzania occidental. Adriana Hernández-Aguilar (de la Universidad del Sur de California) reunió los datos de campo para este estudio.Se correlacionaron los chimpancés con los tubérculos y las raíces excavadas, a través de las huellas de sus nudillos, sus excrementos y los restos de fibras de esos alimentos subterráneos.En tres de los sitios, fueron encontradas siete herramientas, con el borde estropeado y marcas de suciedad, lo que implicaba su uso como instrumentos para excavar.Debido a que los chimpancés en el área no están habituados a los humanos, Hernández-Aguilar no pudo observarlos directamente.


Ella planea llevar a cabo observaciones futuras en el área y abogar por una mayor protección para los chimpancés de la sabana. "Los chimpancés de las sabanas no han sido considerados una prioridad en los planes de conservación porque viven en bajas densidades comparados con los chimpancés de los bosques", explica. "Nosotros esperamos que descubrimientos como éste demostrarán el valor de conservar las poblaciones de las sabanas".

http://www.amazings.com/ciencia/noticias/241207e.html

http://www.usc.edu/uscnews/stories/14549.html

martes 18 de diciembre de 2007

UN ESTUDIO REVELA QUE LOS MONOS PUEDEN REALIZAR SUMAS MENTALES

Washington, 17 dic (EFE).- Los monos pueden realizar sumas mentales con resultados similares a los de estudiantes universitarios, reveló un estudio estadounidense divulgado hoy por la revista "PloS Biology".

Según los científicos del Centro de Neurociencias Cognitivas de la Universidad de Duke (Carolina del Norte), los resultados del estudio ayudan a comprender los orígenes evolutivos compartidos de seres humanos y animales en lo que se refiere a la capacidad aritmética.

Otras investigaciones habían determinado ya que animales y seres humanos tienen la capacidad para representar y comparar números.

Los animales, los niños y los adultos pueden diferenciar entre cuatro objetos y ocho objetos, por ejemplo.

Sin embargo, hasta ahora no estaba claro si los animales podían realizar operaciones aritméticas de forma mental.

"Sabíamos que los animales pueden reconocer cantidades, pero no había suficientes pruebas de su capacidad para realizar tareas matemáticas, como la suma. Nuestro estudio ha demostrado que sí pueden hacerlo", indicó Jessica Cantion, una estudiante de postgrado que participó en la investigación.

Los científicos realizaron un experimento con macacos instalados frente a una pantalla con un número variable de manchas.

Las manchas fueron borradas de la pantalla la que fue reemplazada por otra en la que aparecía un número diferente de esas manchas.

Después, se les mostraba una tercera pantalla en la que había una caja con la suma de las primeras dos pantallas, así como otra caja con un número diferente.
Los monos eran recompensados cada vez que tocaban la pantalla que contenía la suma correcta.


Un grupo de estudiantes universitarios fue sometido a una prueba similar en la que tenían que elegir la suma correcta sin contar las manchas.

El nivel de aciertos entre los estudiantes fue de un 94 por ciento y el de los macacos de un 76 por ciento. La media de tiempo de respuesta entre ambos grupos fue de un segundo.
Lo más interesante, indicaron los científicos, es que los resultados no fueron tan buenos entre los dos grupos cuando las cajas mostraban números muy cercanos.


"Si la suma correcta era 11 y el número incorrecto era de 12 manchas, tanto los monos como los estudiantes tardaban más en responder y tenían más errores", señaló Elizabeth Branion, profesora auxiliar del Centro de Neurociencias Cognitivas.

La diferencia entre ambos grupos está en el hecho de que los seres humanos han agregado el lenguaje y la escritura lo que cambia la forma en que representamos los números, según los científicos.

"Gran parte de la capacidad matemática de los adultos humanos reside en el hecho de que pueden representar conceptos numéricos utilizando para ello el lenguaje simbólico.

Por ejemplo, un mono no tiene la capacidad de determinar la diferencia entre 2000 y 2001 objetos, por ejemplo.

"Sin embargo, nuestro trabajo ha demostrado que tanto seres humanos como monos pueden manipular mentalmente representaciones de números para generar sumas aproximadas de objetos individuales", indicó Branion.

http://es.noticias.yahoo.com/efe/20071218/tsc-un-estudio-revela-que-los-monos-pued-23e7ce8_1.html?printer=1

http://biology.plosjournals.org/perlserv/?request=get-toc&issn=1545-7885&volume=5&issue=11

viernes 14 de diciembre de 2007

LAS HEMBRAS DE LOS SIMIOS NO TIENEN LA MENOPAUSIA.

Los ejemplares más sanos y longevos, que pueden llegar a vivir más de 60 años, extienden su vida fértil hasta pasada la cincuentena

Por qué las mujeres deben pasar por ese proceso fisiológico conocido como menopausia? La respuesta aún es una incógnita, pero una aproximación a su significado biológico puede aventurarse a partir del estudio de los parientes más cercanos de los seres humanos: los chimpancés.
Esta tarea es la que ha acometido la antropóloga Melissa Thompson, de la Universidad de Harvard (EEUU). Para ello, ha escrutado los datos recogidos durante años por seis grupos de investigación que estudian el comportamiento de los simios en distintos emplazamientos de África.
Esperanza de vida
La conclusión de Thompson, publicada hoy en Current Biology, indica que las hembras chimpancés tienen el mismo declive reproductivo que las humanas. Pero a diferencia de éstas, las chimpancés no suelen prolongar su vida mucho más allá del periodo fecundo. Sin embargo, los ejemplares más sanos y longevos, que pueden llegar a vivir más de 60 años, extienden su vida fértil hasta pasada la cincuentena.
“El chimpancé más viejo que ha parido en la naturaleza tenía unos 55 años. Poco antes de su muerte a los 63, comenzó de nuevo su ciclo reproductivo”, afirma Thompson. La investigadora concluye que la menopausia es exclusiva de la especie humana y que se debe a razones aún por determinar.


http://www.publico.es/ciencias/027454/hembras/simios/menopausia

http://www.current-biology.com/content/current

viernes 7 de diciembre de 2007

Chimpancés africanos guían a científicos en búsqueda de plantas para creación de nuevas medicinas.

"¡Lo que me asombra es que estos chimpancés no tienen farmacias, ni laboratorios, van sencillamente a recoger la planta con la que se van a curar!", dice con asombro uno de los investigadores.

La finalidad de este estudio es desarrollar nuevos medicamentos y conocer mejor la flora de los chimpancés en un bosque tropical ugandés, algunos de los cuales están amenazados. "Es la primera vez que se hace una observación de los chimpancés con el objetivo de encontrar medicamentos para el hombre dentro de un marco científico", explicó a la 'AFP' Sabrina Krief, veterinaria francesa que integra el grupo de expertos ugandeses y galos a cargo de esta hazaña.
El proyecto tiene por objetivo comprender mejor el comportamiento de los chimpancés y utilizarlos como guías para el descubrimiento de nuevas moléculas.


Uganda, en África oriental, es una tierra fértil para los investigadores. "Es extremadamente rica en términos de biodiversidad: ocho de las 16 zonas de plantas endémicas en África se encuentran aquí", dice con satisfacción John Kasenene, profesor de botánica de la Universidad Makerere en Kampala. El bosque tropical de Kibale (250 km al oeste de Kampala) ofrece una fuerte concentración de especies de primates. En kibale, la doctora Krief observa a una cincuentena de chimpancés comunes, identifica a los enfermos y anota su régimen alimentario. Al alba, se recogen muestras de orina y de heces de los chimpancés en sus nidos nocturnos para analizarlas.

Sabrina Krief cuenta cómo un chimpancé llamado Yogi curó sus lombrices intestinales con hojas de 'Aneilema aequinoctiale' que engullía a primera hora de la mañana, un tratamiento que acompañó con corteza de 'Albizia grandibracteata', conocida por sus propiedades antiparasitarias en los cultivos.

Cuenta también cómo otro macho, Makokou, febril y sin fuerzas, se alimentó durante un día casi exclusivamente de hojas de 'Trichilia rubescens', cuyas moléculas, aisladas por los investigadores, matan los agentes del paludismo en cultivo.

Estas observaciones nos han "permitido poner al día nuevas moléculas de estas plantas con actividades antipalúdicas importantes, propiedades vermífugas y antitumorales", recalca Krief.

Dennis Kamoga, asistente en botánica, se encarga de recolectar y secar las muestras de las plantas ingeridas por los chimpancés, cuya extracción química y análisis se realiza en Uganda y en Francia.

El proyecto de colaboración entre Francia y Uganda estipula que, en caso de hallazgo de nuevos medicamentos, los dos países compartan los beneficios.

Nota Pedro Pozas: ¿Que beneficios sacan ellos si se les roba sus fórmulas?.

http://www.eltiempo.com/ciencia/noticias/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3848070.html

http://www.prensalatina.com.mx/Article.asp?ID=%7BB195D072-5C17-424E-9FE5-BD5180770FEC%7D&language=ES

http://www.24horaslibre.com/salud/1196955831.php

miércoles 5 de diciembre de 2007

LOS CHIMPANCÉS UTILIZAN PALOS PARA EXCAVAR LA TIERRA Y SACAR TUBÉRCULOS

El Mundo/Ciencia
04-diciembre-2007

Los chimpancés no sólo usan ramas para sacar termitas de sus hormigueros y piedras para cascar nueces. Por primera vez se ha documentado que también utilizan palos para excavar en la tierra y sacar tubérculos que están casi a 30 centímetros de profundidad. Esta capacidad, que hasta ahora se creía exclusivamente humana, ha sido observada por primera vez en chimpancés de Ugalla, en la sabana de tanzana, por un grupo de investigadores de Estados Unidos.

Los primatólogos querían averiguar el comportamiento de estos primates en la sabana, dado que fue en este ambiente donde se inició la evolución de los homínidos. Aún hoy, los tubérculos son la mejor fuente de carbohidratos en estos ecosistemas. De hecho, como recuerda el paleontólogo Manuel Domínguez-Rodrigo, es el alimento energético más común para la etnia de cazadores-recolectores Hazda, que aún hoy afilan puntas de palos para hacerse con estas raíces.

El estudio de campo, que duró de agosto de 2001 a junio de 2003, dio resultado. Localizaron 11 lugares en los que los chimpancés habían excavado a profundidades que oscilan entre tres y 25 centímetros. Además, estudiaron sus heces para ver si consumían las raíces y así era, pero no por falta de comida, porque lo hacían al término de la época de lluvias cuando el campo está lleno de frutos.

Los investigadores (Adriana Hernández-Aguilar, Juan Moore y Travis Rayne) concluyen en la revista Proceedings of Nacional Academy of Science (PNAS) que el consumo de tubérculos no es típico del Homo, sino que ya tenía lugar ahace más de seis millones de años entre homínidos como los Australopitecus, como ya sugerían fragmentos de huesos encontrados en Sudáfrica. De este modo, obtenían energía suficiente para favorecer su evolución hasta nosotros.

NOTA: Pedro Pozas Terrados. (Proyecto Gran Simio):

En toda esta información, hay que añadir sin embargo, que Jordi Sabater Pi, el primatólogo mas importante de España y que no se le ha reconocido muchas de sus investigaciones, en 1988, en un informe titulado: “Estudio de unos bastones fabricados y usados por los chimpancés de las montañas de Okorobikó en Río Muni, en la entonces República de Guinea Ecuatorial, señala que él presencio como los chimpancés utilizaban palos para excavar las bases de los termiteros, haciendo agujeros y removiendo la tierra después y en alguna ocasión vio como excavaban en la tierra sin que existiera termitero alguno. Aunque no pudo contrastarlo, ya en este informe indicaba que posiblemente podría tratarse de una práctica más en el uso de herramientas al utilizarlas para hacer agujeros en aquellos puntos donde existían tubérculos.
Es más, en este mismo informe que data de 1988, Jordi Sabater Pí hace mención de Köhler W. (1925) refiriéndose al interés que tenían algunos chimpancés de su colonia, en excavar la tierra para lograr raíces que luego consumían. También nos dice que Van Lawick-Goodall, J. (1970) ha comprobado que los chimpancés de Gombe, para obtener miel de las colomenas subterráneas actúan de manera muy similar.

martes 4 de diciembre de 2007

Los jóvenes chimpancés tienen mejor memoria que los humanos adultos, según estudio

Washington, 3 dic (EFE).- Los chimpancés de cinco años tienen mejor memoria fotográfica que los estudiantes universitarios, develó hoy un estudio de la revista Current Biology que podría acabar con la idea de la superioridad humana en todas las funciones cognitivas.

El estudio, realizado por un equipo de investigación sobre primates de la Universidad de Kyoto (Japón), podría significar que durante años se ha subestimado la capacidad intelectual de los antepasados más cercanos a la raza humana.

"Aquí mostramos por primera vez que los jóvenes chimpancés tienen una extraordinaria capacidad para trabajar con la memoria numérica, mejor que la de la de humanos adultos a los que se sometió a las mismas pruebas, siguiendo el mismo procedimiento", dijo el autor del estudio, Tetsuro Matsuzawa, de la Universidad de Kyoto.

El equipo de investigadores de esta universidad hizo una serie de pruebas a tres parejas de madres y crías de cinco años de chimpancés que competían con estudiantes universitarios en la realización de unos ejercicios de memoria numérica.

Todos los chimpancés, madres e hijos, aprendieron previamente a contar del uno al nueve.
El experimento consistió en mostrar a los diferentes sujetos varios números del uno al nueve en una pantalla. Posteriormente, los números fueron reemplazados por una casilla en blanco y los participantes en la prueba debieron señalar a través de pantalla táctil que número aparecía, dónde y en qué orden.

Los chimpancés jóvenes lograron memorizar la mayoría de los números, independientemente del tiempo que estos aparecían en la pantalla, que era menor a medida que avanzaba la prueba.
Sin embargo, según los investigadores, en el caso de los estudiantes universitarios se dieron peores resultados cuanto menor era el periodo de tiempo que el número aparecía en la pantalla.
En general, las crías de chimpancés dieron un mejor resultado que sus madres.

Matsuzawa consideró que la habilidad cognitiva de los chimpancés está relacionada con lo que se llama "imaginería eidética", una capacidad especial de recordar cosas oídas y vistas en una escena compleja con un nivel de detalle casi perfecto.

En filosofía, la palabra "eidética", procedente del griego 'eidés', se refiere al conocimiento intuitivo de la esencia.

Según el investigador, en el caso de los chimpancés ocurre algo parecido a la conocida "memoria fotográfica", que es una capacidad que poseen algunos niños y que tiende a empeorar con la edad.

Los resultados del estudio son sorprendentes para la mayoría de gente que considera que los chimpancés son inferiores a los humanos en todas las capacidades cognitivas. Sin embargo, los investigadores aseguran que esto es tan sólo la punta del iceberg.

"Se trata sólo de una parte de la inteligencia de los jóvenes chimpancés, que es muy flexible", dijo Matsuzawa.


http://es.noticias.yahoo.com/efe/20071203/tsc-los-jovenes-chimpances-tienen-mejor-539a483_1.html

lunes 3 de diciembre de 2007

LAS INVESTIGACIONES DEMUESTRAN QUE LOS CHIMPANCÉS TIENEN UNA MEMORIA FOTOGRÁFICA EXTRAORDINARIA, MUY SUPERIOR A LA NUESTRA.

Varios chimpancés jóvenes superaron a estudiantes universitarios en tests de memoria diseñados por científicos japoneses.

La tarea consistía en recordar el lugar que ocupaban unos números en una pantalla, y la secuencia en la que aparecían.

Estos descubrimientos, publicados en Current Biology, sugieren que podemos haber subestimado la inteligencia de nuestros parientes vivos más próximos.

Hasta ahora, siempre se había dado por sentado que los chimpancés no podían equipararse a los humanos en memoria y otras habilidades mentales.
"Todavía hay mucha gente, incluidos muchos biólogos, que piensan que los humanos son superiores a los chimpancés en todas las funciones cognitivas", dice el jefe de la investigación, Tetsuro Matsuzawa de la Universidad de Kyoto.

"Nadie podía imaginarse que los chimpancés -jóvenes de cinco años- obtienen mejores resultados en una prueba de memoria que los humanos"

"Aquí demostramos por primera vez que los chimpancés jóvenes tienen una extraordinaria capacidad memorística para recordar números - mejor que la de los humanos adultos que han hecho las mismas pruebas con los mismos aparatos, siguiendo el mismo procedimiento"

http://news.bbc.co.uk/1/hi/sci/tech/7124156.stm

martes 13 de noviembre de 2007

HALLAN UNA MANDÍBULA DEL ANCESTRO COMÚN AFRICANO DE TODOS LOS GRANDES SIMIOS.

LOS FÓSILES SE ENCONTRARON EN KENIA

Nueva especie vivió en Kenia hace 10 millones de años.
Sitúa en África toda la línea evolutiva humana.


El antepasado común de chimpancés, orangutanes, gorilas y humanos fue un gran simio que vivió hace casi 10 millones de años en Nakali, una zona al norte de Kenia en la que han aparecido fosilizados algunos de sus restos.

El hallazgo, realizado por un equipo de paleontólogos japoneses, vuelve a situar en el continente africano el origen de los grandes simios que forman parte de nuestro linaje, de donde había sido desplazado en los últimos años.

La falta de restos de grandes antropoides en África había situado en Eurasia la aparición del ancestro común de los primates, dado que allí sí que se habían encontrado fósiles de gran tamaño de hace más de nueve millones de años, como el emblemático 'Ouranopithecus macedoniensis' de Grecia.

Muchos investigadores defendían que ese antepasado común había vuelto al continente del sur y a su regreso habrían ido surgiendo las diferentes ramas que hoy se conocen de grandes simios. Una de las razones por las que se planteó esta teoría fue que, hasta ahora, sólo se habían hallado fósiles africanos de aquella lejana época de tamaño muy pequeño o demasiado especializados para ser relacionados con gorilas o chimpancés.

El 'Nakalipithecus nakayamai', del que se tienen una mandíbula y 11 trozos de huesos, ha cambiado el panorama.

Análisis dentario

El equipo de Yutaka Kunimatsu, de la Universidad de Kioto, ha hecho un exhaustivo análisis de los dientes del que, según parece, fue un gran homínido similar a las hembras de gorilas y orangutanes. Y concluye que, pese a las similitudes con sus contemporáneos euroasiáticos, el 'N. nakayamai' es sin duda una nueva especie que vuelve a colocar las cosas en su sitio: África ha sido, desde los inicios, la cuna de la evolución de todos los primates, incluidos los 'Homo'.

Los paleontólogos, que han publicado estos resultados en la revista americana 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), recuerdan que en 1982 ya salieron a la luz, en las colinas Samburu, no muy lejos de Nakali, los dientes de otro homínido de hace entre nueve y 10 millones de años, bautizado como 'Samburupithecus kiptalami', aunque su clasificación estaba, y aún está, poco clara.

Es más, este mismo año, otros japoneses descubrieron en la región etíope de Afar restos de un primate de hace entre 10 y 10,5 millones de años, el 'Chororapithecus abyssinicus', que también fue presentado como un ancestro común.

"Como la biología molecular ha puesto de relieve, los gorilas se escindieron del árbol evolutivo común con los homínidos y los chimpancés hace entre 10 y nueve millones de años. Ahora estos fósiles vienen a apoyar estos resultados mostrando que, en el tiempo que el ADN sugiere que aparecieron los simios, los huesos son parecidos a los de un gorila", argumenta el paleontólogo español Manuel Domínguez-Rodrigo, que desde hace muchos años cada año trabaja en la Garganta de Olduvai, en Tanzania.

Para Domínguez-Rodrigo «ya no es necesaria la hipótesis de Eurasia. Ahora por fin tenemos incluso más de un candidato a antepasado y podemos decir que la evolución de los simios hasta los homínidos fue algo exclusivamente africano». El paleontólogo defiende que sin las circunstancias especiales de África en los últimos 10 millones de años, "no habrían surgido ni gorilas ni chimpancés y sin ellos, no tendríamos la base para el proceso que nos hizo humanos".

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/11/12/ciencia/1194890678.html

Los chimpancés siguen la estela de los humanos.

Un estudio revela que los simios desentierran raíces para comer, como hacían los antiguos homínidos

Los grandes simios son, en muchos aspectos, una reminiscencia del pasado de los humanos. De ahí que el interés por conocer sus adaptaciones evolutivas trascienda la zoología para ayudar a reconstruir la evolución del Homo sapiens. Según el científico de la Universidad de California en San Diego, James Moore, “las modernas analogías son útiles para investigar nuestro pasado”.
Una pista capital en esta tarea de reconstrucción llega desde la comunidad de chimpancés de Ugalla, al oeste de Tanzania, y se refleja hoy en las páginas de la revista PNAS. Allí, las pruebas reunidas por Moore y sus colaboradores demuestran que estos primates emplean utensilios para desenterrar raíces comestibles, un comportamiento que se creía exclusiva potestad del hombre y de sus antepasados, aquellos que conquistaron el mundo por su dominio de las adaptaciones a medios hostiles.

Durante dos años, la primera firmante del estudio, la mexicana Adriana Hernández-Aguilar de la Universidad del Sur de California, ha recolectado muestras en este hábitat de transición entre la selva y la sabana abierta. Ugalla, cerca del lago Tanganika, es un monte bajo que sufre grandes cambios entre la estación lluviosa, de noviembre a mayo, y la temporada seca.
Caza y recolección

Los grandes simios, como los antiguos homínidos, se encuentran más cómodos en el medio selvático. Hace cinco millones de años, transformaciones en el clima redujeron la cobertura forestal de África, y los homínidos se vieron obligados a explotar parajes magros en recursos, como Ugalla.

Los paleoantropólogos suponen que parte del éxito evolutivo del linaje humano radica en haber superado esta escasez. La caza fue determinante en la supervivencia de los homínidos, pero también lo fue la recolección de alimentos vegetales, una actividad cuyo desarrollo, apuntan los autores, es menos conocido porque las herramientas utilizadas, como palos y trozos de corteza, no dejan rastro perdurable.

De acuerdo a las teorías al uso, la habilidad de los homínidos para cosechar tubérculos, bulbos y otros órganos vegetales subterráneos les permitió colonizar las regiones áridas. Con el tiempo, el cráneo y la dentadura de los australopitecinos se habían adaptado para masticar con facilidad los bulbos fibrosos y la carne de las presas cobradas.

Aunque los científicos no han logrado sorprender a los chimpancés en plena faena de excavación, los restos hallados en once lugares –diez de ellos bajo las nidadas de los simios– delatan esta actividad: huellas, excrementos, pelotas de fibra masticada y palos con signos de haberse utilizado para este fin. Curiosamente, algunos de los vegetales recolectados por los chimpancés son usados también por los nativos de la zona, pero no como alimento, sino como medicina.
No es la primera vez que se detecta esta insólita sabiduría de los chimpancés en el terreno de la medicina natural. Los autores recuerdan que algunas hojas con propiedades curativas son seleccionadas específicamente por estos parientes de los humanos que vienen, en términos evolutivos, pisando los talones.


Los primates cazan usando palos como lanzas (ya hemos dado esta noticia en el blog más hacía abajo)

Las nuevas observaciones sobre las costumbres recolectoras de los chimpancés complementan un trabajo previo que también descubría habilidades humanas en estos primates. Recientemente, Pruetz y Bertolani detallaban en la revista Current Biology otra sorprendente adaptación de los chimpancés que habitan en la sabana, donde no disponen de los recursos abundantes y constantes del medio selvático. Según estos autores, la población de chimpancés de Fongoli, en Senegal, ha aprendido a valerse de palos para desarrollar técnicas de caza. Utilizando estacas a modo de lanzas, dan caza a los gálagos, un tipo de primates arbóreos de pequeño tamaño.

http://www.publico.es/016300/chimpances/siguen/estela/humanos

jueves 25 de octubre de 2007

adn

adn animales zoo almendralejo. de todo loq ue le dije va y me pone un porquillo, bueno
 
Pedro


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Pedro Pozas Terrados
Director Ejecutivo
Proyecto Gran Simio/España
www.proyectogransimio.org
Teléfono: 678 708 832
 

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miércoles 17 de octubre de 2007

Un exagerado chillido para pedir ayuda a otros chimpancés más fuertes.

Los aparatosos chillidos de los chimpancés son a veces una falsa forma de pedir ayuda a un miembro de mayor rango del grupo para hacer frente a una potencial amenaza. Una manera de fingir que demuestra que "existe una mayor flexibilidad en su comunicación oral de lo que pensábamos con anterioridad", recoge la cadena británica BBC de los testimonios de los investigadores de la Universidad de Saint Andrews.

El estudio prueba que los primates, al ser fuertemente agredidos, producen chillidos agudos y prolongados de una forma muy exagerada para reclamar la ayuda de otros chimpancés de mayor rango que puedan vencer al enemigo. Pero también los simulan, según la doctora de psicología Katie Slocombe.

"Si no hay nadie alrededor de ellos, los chillidos son normales, pero si sí hay otro chimpancé, entonces suenan peor", afirma la experta.

Los investigadores pasaron nueve meses en el bosque Budongo, en Uganda, grabando los sonidos emitidos por los chimpancés para realizar después un análisis de sus características acústicas en ordenadores.

Scolombe concluye con el estudio que, además de variar sus chillidos para reclutar ayuda, los chimpancés tejen entre si una compleja red de relaciones. "Ellos saben exactamente quién se enfrenta con quién y sus relaciones a través de la modulación del sonido", agrega.

Aunque no se pueden establecer "paralelos directos" entre hombres y chimpancés, según Scolombe, sí existen algunas características similares. Por ejemplo, las crías no suelen chillar cuando se hieren ellas mismas a menos que haya otro chimpancé cerca.

El estudio ha sido promocionado por el Consejo de Investigación de Ciencias Biotecnológicas y Biológicas, y los resultados serán publicados por la Academia Nacional de Ciencias.

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/16/ciencia/1192552735.html

domingo 14 de octubre de 2007

El bipedismo surgió de una mutación genética hace 21 millones de años.

Descubre que un simio del Mioceno ya era capaz de caminar erguido, por lo que pudo ser un ancestro humano

Los orígenes de uno de los rasgos que caracterizan al ser humano, el bipedismo , podrían retroceder hasta hace 21 millones de años, 15 millones más de lo que se pensaba hasta ahora, a tenor de los resultados de un exhaustivo estudio sobre la espina dorsal de más de 200 fósiles de mamíferos que vivieron a lo largo de 250 millones de años.

Huesos del 'Morotopithecus bishopi' (Foto: Aaron G. Fillet)


El estadounidense Aaron G. Filler, que trabaja en el Museo de Zoología Comparada de Harvard y el Centro Médico Cedars Sinaí, ha descubierto que un antiguo simio, el 'Morotopithecus bishopi', encontrado en Uganda en los años 60, habría sido el primero en enderezar la columna para caminar erguido debido a una mutación genética. Filler denomina a estos bípedos como 'hominiformes' y los considera los antepasados comunes de chimpancés y humanos.

Para llegar a esta conclusión, que publica en la revista 'PLoS ONE', el autor se ha aprovechado de los avances de la genética homeótica, una mutación en los genes de los embriones por la cual se producen transformaciones en las vértebras.

Una de estas mutaciones habría sido la que permitió poner el cuerpo vertical en un individuo de un ancestro humano. "Lo que ocurrió a nivel embriológico es literalmente impresionante", ha señalado Aaron Filler, experto en biología espinal.

Filler explica en su trabajo que este defecto de nacimiento fue el que cambió la disposición de las vértebras. Aquel individuo habría sido el primer ser bípedo de la historia en una familia de cuadrúpedos.


Comparación de huesos del primate y de un 'Homo Sapiens' (Foto: Aaron G. Filler)

El mejor ejemplo de este tipo de organismo sería el 'Mortopithecus', hoy extinguido, pero hay otros. Entre ellos, según recuerda Filler, están los 'Oreopithecus', los 'Pieralopithecus catalaunicos' (encontrado en Barcelona), el 'Orrorin', y el 'Sahelanthropus'.

"Además, el bipedismo es común entre todos los simios, pero es el método de locomoción en tierra dominante entre los gibones, por ejemplo. También se ha sabido que los orangutanes lo practican. Hoy ya no es posible decir que mi teoría es imposible. La denomino el modelo Humanian, frente al troglodita, el de un ancestro que caminaba con los nudillos", defiende el investigador en declaraciones a elmundo.es.

"Creo que el origen del bipedalismo surgió en un sola generación por una mutación genética en el Mioceno», añade Filler. El científico, que dedicó su tesis a la evolución de la espina dorsal en mamíferos, asegura: "Aceptamos que el 'Australopithecus' es humano aunque su cerebro es como el de un simio y decimos que los humanos nos separamos de los chimpancés hace seis millones de años, pero si un antepasado común fue bípedo, entonces esa criatura también debería ser llamada humano y no simio. Así que varios simios modernos deberían ser calificados como humanos", concluye.

Pero la teoría de la mutación de Filler es polémica y muchos paleontólogos no están convencidos. Entre ellos José María Bermúdez de Castro, director del Centro Nacional para la Investigación de la Evolución Humana. "Si aquel simio de hace 21 millones de años fuera un ancestro humano, los chimpancés también serían bípedos", explica el paleontólogo.

El especialista español sí cree que el bipedimo pudo haber aparecido antes de lo que ahora sabemos con certeza. "Quizás surgió y luego desapareció porque en aquel momento, por el entorno y el clima, no generaba ventajas andar erguido. Sin embargo, hace unos seis millones de años sí que puedo ser ventajoso andar sobre dos patas porque había menos bosques", explica. De hecho, el éxito del bipedismo como modo de locomoción se atribuye a la expansión de la sabana, puesto que evitaría el calor, permitía liberar las manos y significaba un ahorro de energía en momentos de escasez de alimentos.

http://www.plosone.org/home.action

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/10/09/ciencia/1191946769.html

domingo 7 de octubre de 2007

La inteligencia es una cuestión de cultura.

Fotografías: Pedro Pozas Terrados

Un estudio demuestra que la inteligencia de un niño de dos años es superior a la de los grandes simios gracias a la influencia del entorno . Un simio es capaz de hacer pequeñas sumas y de usar herramientas que un niño de dos años no sabe ni cómo hacerlo, pero el pequeño es desde esa edad ya más inteligente por haber aprendido culturalmente a interpretar intenciones y a imitar a los adultos para resolver un problema, y no porque tenga un cerebro más grande, según un estudio que mañana publica la revista Science.

La inteligencia humana se debe así a una especialización de la cultura, y no a una inteligencia general asociada al mayor tamaño cerebral, según una investigación realizada durante los últimos cuatro años por un equipo internacional en el que han participado los españoles Josep Call y Victoria Hernández-Lloreda.
Hernández-Lloreda ha explicado que para su investigación se ha aplicado "una amplia batería de tests cognitivos" a 106 chimpancés y 32 orangutanes, y a 105 niños de 2 años de edad. Para igualar las condiciones de aplicación de los tests a las diferentes especies llegaron a poner una barrera de plexiglás entre quien realizaba las pruebas y el niño, a fin de simular el mismo entorno en el que se hacían a los simios.

Los chimpancés, mejores sumando

Los dos obtuvieron resultados muy similares en los tests relativos al conocimiento del mundo que les rodea, e incluso los chimpancés mejor que los niños en operaciones de rotación, sumas de pequeñas cantidades y uso de herramientas.

Sin embargo, los pequeños, lejos aún de la edad de escolarización en la que aprenden a contar y a leer, tuvieron mejores resultados en tareas relacionadas con la comprensión del mundo social.

Si los niños simplemente tuvieran más inteligencia general que los grandes simios, se deberían haber encontrado diferencias sistemáticas en todas las áreas, pero no fue así.
Más preparados para aprender
Las mayores capacidades de los niños en cognición y aprendizaje social a esa edad, cuando aún sus capacidades de cognición física son como las de los grandes simios, sugieren una adaptación biológica específica para la vida social y la cultura.

A partir de esas habilidades están preparados para adquirir otras más complejas y gran cantidad de información a través tanto de la imitación como de la instrucción.

Sin esas capacidades socio-cognitivas los niños avanzarían muy poco con respecto a los grandes simios en sus capacidades matemáticas, por ejemplo, ya que no podrían utilizar los símbolos numéricos, explicó Hernández-Lloreda, profesora del departamento de Metodología de Ciencias del Comportamiento de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Preparados por la cultura

Por lo tanto, son las habilidades socio-cognitivas las que dan la clave para entrar en el mundo de la cultura, y crecer dentro de un grupo cultural permite a los niños beneficiarse de las habilidades y el conocimiento adquiridos por el resto de la especie, acceder al uso de herramientas y símbolos, incluido el lenguaje, que otros ya han desarrollado.

El experimento, para el que Hernández-Lloreda elaboró el desarrollo psicométrico de la batería de tests, se realizó en el instituto Max Plank de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania), donde trabaja Call, que es además codirector del Wolfang Köhler Primate Research Center.
El trabajo se enmarca en una colaboración entre el instituto Max Plank y la Universidad Complutense, que comenzó en 2003 y se formalizó con un convenio de colaboración hace dos años entre la institución alemana y el grupo de estudio de las relaciones sociales de la UCM del que forma parte Hernández.

http://www.rafaela.com/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=8416

http://www.sciencemag.org/archive/